Cusco

Cusco

Hay cierta incertidumbre sobre el nombre correcto, en los primeros siglos de la existencia de esta ciudad importante de Sur-América precolombina, su nombre era Aqhamama según algunos cronistas, y según Huamán Poma de Ayala significa «Madre de la Chicha» (chicha es una bebida típica de maíz fermentado). Posiblemente era Aqhamama en la ortografía Quechua moderna o «los chicha miman». Cuando ésta era la Capital antigua del Tawantinsuyo, se nombró como Qosqo palabra que se traduce como «ombligo» o «centro». Después de la invasión española en 1533 el nombre se transformó en Cuzco, que en forma despectiva en el diccionario español significaba «hipócrita», «jorobado» y «perro pequeño». Ésta era una manera para minimizar o satirizar el nombre de la ciudad. Después el nombre fue cambiado a Cusco, porque aquí «z» no es pronunciado como en España.

A finales del siglo XX un movimiento social muy fuerte estuvo muy deseoso de conservar el nombre original de esta ciudad antigua; así desde el 20 de junio de 1990, la Municipalidad de la ciudad por medio del acuerdo de concilio del pueblo Nº 078-A/MC-SG-90 declaró que el nombre oficial es Qosqo.

Historia

HISTORIA DE CUSCO

Fundación y época incaica

Dos leyendas incaicas atribuyen su fundación a su primer jefe de estado, un personaje legendario llamado Manco Cápac, junto a su hermana y consorte Mama Ocllo. En ambas se afirma que el lugar fue revelado por el dios sol (Inti) a los fundadores después de una peregrinación iniciada al sur del Valle Sagrado de los Incas.

Por datos arqueológicos y antropológicos se ha ido estudiando el verdadero proceso de la ocupación del Cuzco. El consenso apunta a que, debido al colapso del reino de Tiahuanaco se produjo la migración de su pueblo.[cita requerida] Este grupo de cerca de 500 hombres se habría establecido paulatinamente en el valle del río Huatanay, proceso que culminaría con la fundación de la ciudad de  Cuzco. Se desconoce la fecha aproximada, pero gracias a vestigios se acuerda que el emplazamiento donde se ubica la ciudad ya se encontraba habitada hace 3000 años. Sin embargo, considerando únicamente su emplazamiento como capital del Imperio incaico (mediados del siglo XIII) el Cuzco aparece como la ciudad habitada más antigua de toda América.

Crónicas antiguas como las del cronista Pedro Sarmiento de Gamboa afirman la existencia de grupos étnicos en el valle de Cuzco antes del surgimiento del Imperio Inca. Dicho autor menciona a los Guallas, los Sahuasiray y los Antasayas como los pobladores más antiguos; en tanto que los Alcavizas, Copalimaytas y Culunchimas son considerados moradores más recientes.También sabemos que los Ayarmacas habitaban la región, siendo los únicos que no fueron doblegados por los Incas, convirtiéndose en sus principales rivales en el dominio de la comarca.

Cuzco fue la capital y sede de gobierno del Reino de los incas y lo siguió siendo al iniciarse la época imperial, convirtiéndose en la ciudad más importante de los Andes y de América del Sur. Este centralismo le dio auge y se convirtió en el principal foco cultural y eje del culto religioso.

Se atribuye al gobernante Pachacútec el haber hecho del Cuzco un centro espiritual y político. Pachacútec llegó al poder en 1438, y él y su hijo Túpac Yupanqui dedicaron cinco décadas a la organización y conciliación de los diferentes grupos tribales bajo su dominio, entre ellos los Lupaca y los Colla. Durante el periodo de Pachacútec y Túpac Yupanqui, el dominio de Cuzco llegó hasta Quito, al norte, y hasta el río Maule, al sur, integrado culturalmente a los habitantes de 4.500 km de cadenas montañosas.

También se cree que el diseño original de la ciudad es obra de Pachacútec. El plano del Cuzco antiguo tiene forma de puma delineado, con la plaza central Haucaypata en la posición que ocuparía el pecho del animal. La cabeza del felino estaría ubicada en la colina donde está la fortaleza de Sacsayhuamán.

Los incas organizaron su división administrativa de manera que los límites de las cuatro regiones del imperio coincidieran en la plaza principal del Cuzco.

Fundación española y época virreinal

Los conquistadores españoles supieron desde su llegada a lo que es hoy territorio peruano, que su meta era tomar la ciudad del Cusco, capital del imperio.

Tras capturar al inca Atahualpa en Cajamarca, iniciaron su marcha hacia el Cuzco. En el camino fundaron algunas ciudades como enlace entre la capital del Imperio y la pionera ciudad de San Miguel de Tangarará. El 23 de marzo de 1534, Francisco Pizarro fundó a la usanza española la ciudad del Cusco, estableciendo como Plaza de Armas la ubicación que aún mantiene la ciudad moderna y que era también la plaza principal durante el incanato y que se encontraba rodeada de los palacios de quienes fueron los soberanos incas. En el solar que da al norte se inició la construcción de la catedral. Pizarro otorgó a la ciudad la denominación de Cuzco, Ciudad Noble y Grande.

Parte de la nobleza del Imperio incaico mantuvo una lucha durante los primeros años de la colonia. En 1536 Manco Inca inició sus enfrentamientos y creó la dinastía de los Incas de Vilcabamba. Esta dinastía encontró su fin en 1572 cuando el último inca Túpac Amaru I fue derrotado, capturado y decapitado.

La ciudad se convirtió en un importante centro comercial y cultural de los Andes centrales ya que se encontraba en las rutas entre Lima y Buenos Aires. Sin embargo, la administración virreinal prefirió la ubicación de Lima (fundada dos años después que Cuzco en 1535) y principalmente la cercanía de ésta con el puerto natural de lo que sería el Callao para establecer la cabecera de sus dominios en Sudamérica. La ciudad ya es mencionada en el primer mapa conocido sobre el Perú.

Cuzco fue tomada como cabecera de la administración virreinal en el sur del país, siendo en sus inicios la ubicación de más importancia en detrimento de las ciudades recientemente fundadas de Arequipa o Moquegua. Su población era principalmente de indígenas pertenecientes a la aristocracia incaica a quienes se les respetó algunos de sus fueros y privilegios. También se radicaron un buen número de españoles. En esa época inició el proceso de mestizaje cultural que hoy marca a la ciudad.

El desarrollo urbano se vio interrumpido por varios terremotos que en más de una ocasión destrozaron la ciudad de cusco. En 1650 un terremoto violento destruyó casi todos los edificios coloniales. Durante este terremoto obtuvo gran importancia la efigie del Señor de los Temblores que aún hoy es sacado anualmente en procesión.

En 1780 la ciudad del Cusco se vio convulsionada por el movimiento iniciado por el cacique José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru II que se levantó contra la administración española. Su levantamiento fue sofocado tras varios meses de lucha en los que puso en jaque a las autoridades virreinales apostadas en el Cuzco. Túpac Amaru fue vencido, tomado prisionero y ejecutado junto a toda su familia en la Plaza de Armas del Cuzco. Aún hoy subsiste, al costado de la Iglesia de la Compañía de Jesús la capilla que sirvió de prisión al prócer. Este movimiento se expandió rápidamente por todos los Andes y marcó el inicio del proceso emancipador sudamericano.

En 1814 otro levantamiento en contra de la administración virreinal tuvo lugar en el Cuzco. El brigadier Mateo Pumacahua, mestizo cusqueño quien había enfrentado a las fuerzas de Túpac Amaru II, inició la Rebelión del Cuzco junto con los hermanos Angulo para lograr la independencia del Perú. Este levantamiento también fue sofocado.

Época republicana

El Perú declaró su independencia en 1821 y la ciudad del Cusco mantuvo su importancia dentro de la organización político administrativa del país. En efecto, se creó el departamento del Cuzco que abarcaba incluso los territorios amazónicos hasta el límite con el Brasil. La ciudad fue la capital de dicho departamento y la ciudad más importante del sur este andino [cita requerida].

A partir del siglo XX, la ciudad inició un desarrollo urbano en un mayor ritmo que el experimentado hasta ese momento. La ciudad se extendió a los vecinos distritos de Santiago y Wanchaq.

En 1911, partió de la ciudad la expedición de Hiram Bingham que lo llevó a explorar las ruinas incaicas de Machu Picchu cusco.

Geografia

POBLACIÓN DE CUSCO

La población de la ciudad del Cusco para principios del siglo XXI se proyectó para ser 300,000 habitantes. La proporción de crecimiento anual es aproximadamente 4%. En 1821 después de 3 siglos de administración colonial española esta ciudad tenía aproximadamente 40,000 personas. En el apogeo del Tawantinsuyo aproximadamente hubo de  225 a 300 mil habitantes.

ALTITUD DE CUSCO

La altitud es de 3,350 metros sobre el nivel del mar (11,150 pies). Algunas personas no acostumbradas a la altitud suelen tener problemas por la escasez del oxígeno, esto  produce en algunas personas la enfermedad de la altitud conocida como soroche, como síntomas se presentan el insomnio, dolor de cabeza, respiración lenta.

LATITUD DE CUSCO

Es de 13° 30′ 45″. Nuestra latitud indica que deberíamos tener tiempos tropicales o ecuatoriales, pero no es así. Cusco es fresco debido a su altitud.

LONGITUD DE CUSCO

Es de 71° 58′ 33″ .Estamos 5 horas después del tiempo Greenwich.

 TEMPERATURA DE CUSCO

Es relativamente fresco. El promedio anual en la ciudad está entre 10.3° a 11.3° Celsius (50.54° a 52.34° Fahrenheit). Hay un poco de uniformidad aquí en la temperatura entre verano e invierno. Normalmente hace frío en la noche y durante las primeras horas de la mañana aumenta considerablemente la temperatura hasta el mediodía. Durante el mes de junio la temperatura cae frecuentemente bajo cero a 5° y 7°C (23° y 19.4°F).

LA LLUVIA DE CUSCO

La altitud en la que se encuentra el Cusco y su proximidad a la hechura del ecuador es un clima especial. Hay simplemente 2 estaciones bien definidas: una estación seca y otra lluviosa. La estación seca es de mayo a octubre y la estación lluviosa de noviembre a abril. Generalmente la lluvia fluctúa entre 600 a 880 mm. Por año que está entre 31.5 a 34.5 pulgadas.

LA HUMEDAD DE CUSCO

En la sección más baja del Valle del Cusco hay un promedio de humedad anual de 64%.

EL ÁREA

  •  La República Peruana : 1’285,215 Km² (496,221 millas²)
  • La Región Inca : 175,280 Km² (67,676 millas²)
  • La Sección de Cusco : 76,225 Km² (29,430 millas²)
  • La Provincia de Cusco : 523 Km² (202 millas²)

Geografía y arquitectura de Cusco

Cusco se expande por el valle que forma el río Huatanay y por los cerros aledaños. El  clima en cusco es generalmente seco y templado. Tiene dos estaciones definidas: una seca entre abril y octubre, con días soleados, noches frías con heladas y temperatura promedio de 13 °C; y otra lluviosa, de noviembre a marzo, temperatura promedio 12 °C. En los días soleados la temperatura alcanza los 20 °C, aunque el ligero viento de la montaña es habitualmente frío.

Patrimonio arquitectónico

Por su antigüedad y trascendencia, el centro de la ciudad conserva muchos edificios, plazas y calles de épocas precolombinas así como construcciones coloniales, lo que motivó a que fuera declarada Patrimonio de la Humanidad en 1983 por la Unesco. Entre los principales sitios de interés de la ciudad se encuentran:

Barrio de San Blas

Este barrio donde se concentran los artesanos, talleres y tiendas de artesanía, es uno de los sitios más pintorescos de la ciudad de cusco. Sus calles son empinadas y estrechas con antiguas casonas construidas por los españoles sobre importantes cimientos incaicos. Tiene una atractiva plazoleta y la parroquia más antigua del Cuzco edificada en el año 1563, que posee un púlpito de madera tallada considerado como la máxima expresión de la época colonial cusqueña.

El nombre quechua de este barrio es el de Toq’ocachi que significa «el hueco de la sal».

Calle Hatun Rumiyuq

Ésta es la más visitada por los turistas. En la calle Hatun Rumiyoq («De la Roca Mayor») se encontraba el palacio de Inca Roca, que actualmente pertenece al Palacio Arzobispal.

En esta calle que va desde la plaza de Armas hasta el barrio de San Blas, se puede apreciar la piedra de los doce ángulos.

Economia

Economía

La actividad económica en Cuzco, comprende la agricultura, en especial, el maíz y los tubérculos nativos. La industria local se relaciona con las actividades extractivas y con productos alimenticios y bebidas, tales como cerveza, aguas gaseosas, café, chocolates, entre otros. No obstante, la actividad económica relevante de sus habitantes es la recepción del turismo, contando cada vez más con mejor infraestructura y servicios. Es la segunda ciudad en este país que tiene y mantiene empleo pleno

Transporte y Comunicaciones

Transportes y comunicaciones

COMO LLEGAR A CUSCO

Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete.

El Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete se encuentra ubicado en la ciudad del Cuzco, la ciudad del Perú con mayor atracción turística. Recibe vuelos de varios puntos del Perú y muchos vuelos internacionales. Sus pistas se encuentran totalmente pavimentadas. Más de 1 700 000 personas transitan por este aeropuerto anualmente.

Fue bautizado en honor del piloto peruano Alejandro Velasco Astete quien fue la primera persona en cruzar los Andes volando en 1925. Realizó el primer vuelo desde Lima hasta Cuzco. Ese mismo año, en una demostración aérea en la ciudad de Puno perdió control de su avión y para evitar estrellarse contra los espectadores, perdió altura y murió en el impacto.

El aeropuerto es la principal puerta de entrada de la ciudad del Cuzco, que es un centro fundamental del circuito turístico sudamericano, y es punto obligado de paso para llegar a las ruinas de Machu Picchu-Cusco. Este aeropuerto es el de mayor flujo aéreo en el sur del país.

Curiosamente, por estar en una principal ciudad turística, la compañía norteamericana American Airlines desde hace un tiempo inició vuelos directos a Cuzco desde Estados Unidos sin tocar el Aeropuerto de Lima.

El aeropuerto cusqueño está equipado con las mayores comodidades, para atender eficazmente a los innumerables turistas que visitan la ciudad imperial. Fue el primero del país en el cual se instaló puentes de abordaje o mangas. La pista de aterrizaje está asfaltada con los más altos estándares, con una longitud de 3400 metros y un ancho de 45. Está perfectamente capacitada para recibir aviones Boeing 747 según uno de los informes de CORPAC.

La ciudad a diario recibe numerosos vuelos de ciudades como: Lima, Arequipa, Tacna, Juliaca, Iquitos, Puerto Maldonado e Ica; e internacionalmente recibe vuelos constantes provenientes de ciudades como La Paz, Santa Cruz de la Sierra, Buenos Aires, Santiago de Chile, Río Branco y São Paulo.

Línea férrea

Asimismo está conectado por vía férrea con las ciudades de Puno y Arequipa. Finalmente, por carretera, se encuentra conectada con las ciudades de Puerto Maldonado, Arequipa, Abancay y Puno. La vía que lo une con la ciudad de Abancay es la más rápida para llegar a la ciudad capital luego de un viaje de más de 20 horas lleno de impresionantes paisajes cruzando las regiones peruanas de Apurímac, Ayacucho, Ica y Lima.

Además hay un sistema de trenes los cuales llevan hacia la antigua ciudadela Incaica de Machu Picchu. El tren desciende luego desde el punto más elevado hacia el Valle Sagrado al pie de los Andes. Antes de llegar a Machu Picchu, el tren viaja a lo largo del Río Urubamba.

Lugares Turisticos

PRINCIPALES LUGARES TURISTICOS DE LA CAPITAL

PLAZA DE ARMAS

La Plaza de Armas, conocida como Huacaypata, que significa llanto o quejido. Refiere la tradición que fue trazada por el fundador Manco Capac como centro simbólico del imperio. Aquí fueron ejecutados Túpac Amaru II, su esposa Micaela Bastidas y sus hijos, por alzarse contra la opresión española., conocida como Huacaypata, que significa llanto o quejido. Refiere la tradición que fue trazada por el fundador Manco Capac como centro simbólico del imperio.

PLATOS Y BEBIDAS TIPICAS

En una ciudad  llena de tradiciones, como Cusco, la comida forma parte de los turistas ambiente cálido encontrar allí.

La más conocida entre los platos son Cusco, rocoto relleno, el cual, a diferencia de otras partes del país, son los cacahuetes, guisantes verdes, un huevo y papas doradas maltratada. Otro plato popular es el puchero, una sopa a base de carne, cabeza de cordero, tocino y pasas, a qué partes de la col, papas, garbanzos y arroz se agregan. Otros platos deliciosos como el conejo o cuy (conejillo de indias) pepián, queso kapiches, y chunocola.

Para beber, la cerveza local, aguardiente o chicha se recomiendan.

IGLESIAS DE CUSCO

El Cusco monumental, en gran parte surgido después del terremoto de 1650, es sin duda uno de los conjuntos más valiosos de la América precolombina y tiene como componente principal sus edificios religiosos. Cuatro obras emblemáticas del arte arquitectónico cusqueño, la Catedral, la Compañía, Santo Domingo y el convento de la Merced, permiten aquilatar la singulariadad e importancia de las iglesias de la ciudad.

A continuación le presentamos las Iglesias más importantes de la ciudad de Cusco:

CATEDRAL DEL CUSCO

De acuerdo a la historia, en el Inkario la Gran Plaza del Qosqo estuvo rodeada por palacios de los Inkas, construidos para albergar a sus «panakas» o familias reales extendidas; uno de aquellos palacios fue el Kiswarkancha perteneciente al Inka Wiraqocha que en su costado oriental poseía un edificio de forma circular denominado «Suntur Wasi» que era una especie de casa de armas y escudos; sobre estas dos primigenias construcciones se encuentra la actual Catedral y sus dos iglesias menores.

Después de la fundación española de la ciudad en 1534, se señaló también un lugar para la construcción de la iglesia, lugar que correspondió al «Suntur Wasi», donde efectivamente se edificó la antigua iglesia que era pequeña. Posteriormente las necesidades de culto llevaron a adquirir los terrenos próximos a la iglesia para la construcción de la actual Santa Basílica Catedral que empezó en 1560, sobre un área de casi 4 mil m², con diseños originales hechos por el arquitecto Juan Miguel de Veramendi. El Cabildo Eclesiástico de la ciudad acordó con anterioridad el traslado de las piedras de la «fortaleza» para la obra; es decir que se ordenó la demolición de Saqsaywaman para utilizar las piedras andesita de sus paredes principales en la edificación de la catedral que fue culminada en 1654, luego de 94 años de construcción con retrasos e inconvenientes diversos. Fue diseñada y supervisada por arquitectos y sacerdotes hispanos, pero ejecutada con el trabajo, sudor, lágrimas y sangre de los descendientes de los Inkas.

La Catedral del Qosqo es sin duda uno de los monumentos coloniales más notables de América, su estructura es renacentista en esencia, su planta interior tiene la forma de una cruz latina, con cruceros que comunican con sus dos iglesias laterales: la «Iglesia del Triunfo» hacia el este y la «Iglesia de la Sagrada Familia» hacia el oeste; tiene tres naves: una central, la «Nave de la Epístola» hacia el este y la «Nave del Evangelio» hacia el oeste. Hoy para visitar el monumento, se ingresa por la puerta de la «Iglesia del Triunfo» que se encuentra precisamente en el mismo lugar de la antigua iglesia mayor hecha sobre el «Suntur Wasi». Es conocido que tres años después del arribo de los invasores hispanos, Manko Inka inicia la guerra por recuperar su estado. Se produjo el sitio del Qosqo y hubo un momento en que los conquistadores estuvieron casi totalmente vencidos, todos ellos reunidos dentro del «Suntur Wasi»; cuenta la tradición católica que precisamente en aquel momento hizo su aparición la Virgen de la Descención quien bajo desde el cielo e hizo el milagro de dar fuerza y lucidez a los conquistadores para salir victoriosos. Además, cuenta la tradición católica que también en esas circunstancias apareció el apóstol Santiago cabalgando en su corcel quien empezó a matar a los Quechuas (Santiago es el Patrón de España y allá es conocido como «mata-moros» mientras que aquí como «mata-indios»); con la ayuda de estas dos divinidades los invasores pudieron salir triunfantes. Es ésa la razón por la que es denominada «Iglesia del Triunfo», el triunfo de españoles sobre quechuas, el triunfo del catolicismo sobre la religión inkásica. Al exterior, en la fachada, a ambos lados de su entrada se encuentran inscripciones talladas en piedra fechadas en 1664 relatando los milagros. La iglesia tiene tres naves, seis retablos de madera de cedro tallado y dorado con hojas de oro resaltando el primero a la derecha que es barroco y bastante grande que ostenta un Cristo crucificado en bulto casi perfecto; tiene además dos retablos de estilo neoclásico hechos en yeso. En la parte central de la iglesia se halla el altar mayor labrado totalmente en granito y que para ser un trabajo en piedra es bastante complicado, está dorado en partes y en su porción superior contiene la imagen en bulto de la «Virgen de la Descención»; en su parte inferior tiene una cruz de madera conocida como la «cruz de la conquista» aquella que trajo Vicente Valverde desde España y que fue la primera cruz cristiana en el Tawantinsuyo.

COMPANIA DE JESUS

Originalmente iniciado a fines del siglo XVI, la iglesia fue demolida casi en su totalidad por el terremoto de 1650, reconstruida y, finalmente, terminada 18 años más tarde.

Al igual que la Catedral, la Compañía también se construyó en el sitio de un antiguo palacio, el de Inca Huayna Cápac (que se dice es el más hermoso de todos los gobernantes Incas «palacios).

La Compañía de Jesús es uno de los mejores ejemplos de arquitectura barroca colonial en las Américas. Dentro, es más bien sombrío, pero el altar dorado es impresionante, sobre todo cuando se ilumina. El retablo de oro, decorada con columnas coronadas, presenta una antigua imagen de la Virgen y un grupo de la Transfiguración atribuido al jesuita flamenco Diego de la Puente.

La Compañía posee varias otras importantes obras de arte, incluyendo una imagen de San Ignacio de Loyola por el pintor local Marcos Zapata, y una Crucifixión de Cristo de Burgos, cerca del altar principal. Nota también de las pinturas a ambos lados de la entrada, que representan los matrimonios de San Ignacio de sobrinos. Uno de ellos sobre todo un ejemplo de carácter mestizo del Perú, que representa a la nieta de Manco Inca matrimonio el hombre que capturó el último líder Inca, Tupac Amaru.

SANTO DOMINGO

Lo más sorprendente de este edificio es la perfecta adaptación al templo incaico primigenio que lograron sus constructores. Y esto se comprueba claramente en la manera cómo surge la bóveda aprovechando la curvatura del muro prehispánico. Sobre él se yergue una arquería española, al parecer usada eventualmente como capilla abierta. En el resto del templo, la solidez de los muros de piedra procura combinarse con la grandeza de este antiguo y sacro lugar.

El campanario se construyó entre 1729 y 1731 y es una de las pocas construcciones cusqueñas de importancia que datan del siglo XVIII.

Las dos portadas exteriores son clásicas, y es probable que mantengan en parte el diseño primitivo. Su pureza de líneas no deja de contrastar con la robusta torre tallada, que manifiesta la madurez del estilo barroco cusqueño. Sus columnas salomónicas, profusamente labradas, manifiestan un acentuado barroquismo tardío y se relacionan con la portada de Jesús María que quizá pertenezca al mismo autor.

En cuanto al período colonial destaca por poseer una portada renacentista y una excelente colección de pinturas cusqueñas.

LA MERCED

Una de las congregaciones religiosas más antiguas de la ciudad del Cusco es la Orden de las Mercedarias. Fundada en el año de 1223 por San Pedro Nolasco, se sabe que esta comunidad religiosa estuvo vinculada a Diego de Almagro, socio y rival de Pizarro; por ello, cuando éste emprendió su expedición a Chile llevó como capellanes a dos mercedarios del Cusco, Fray Antonio de Almansa y Fray Antonio de Solís.

La fundación de la iglesia y el convento de La Merced se atribuyen a Riña Sebastián de Castañeda, en el año 1535. Para la edificación de ambos se eligió un terreno donado por el marqués Francisco Pizarro.

En el interior de la iglesia se halla una amplia galería y dos pasillos relativamente estrechos que conducen hacia el altar principal. Este es de estilo neoclásico, tiene seis columnas sólidas de Corinto y en la parte central se encuentra una imagen de la Señora de la Misericordia. Hacia el fondo hay otros retablos sobre los que reposan diferentes imágenes, entre las que destacan el Señor de Huanca y la Cruz del Padre Urraca, cubiertos con platos de plata. Además, aquí encontramos la imagen del Señor del Tambo de Montero que, según la tradición, fue fustigado todas las noches de viernes por la gente judía del Cusco

SANTA CATALINA

Después de la amarga experiencia de ver cómo el monasterio que creó en Arequipa, en 1599, fue destruido por el volcán Waynaputina, Lucía Isabel Rivera de Padilla fundó en el Cusco el monasterio de Santa Catalina en el año 1601. Fue entonces cuando el obispo Antonio de la Raya le otorgó un sitio privilegiado sobre el que se había erigido el acllahuasi o casa de las Vírgenes del Sol.

Su primera edificación concluyó hacia 1643, año en que se concluyó el retablo mayor ensamblado por Martín de Torres. Pero el terremoto de 1650 echó por tierra este templo y hubo que reconstruirlo en su totalidad. La oportunidad sirvió para cambiar la disposición de su planta. Tanto el templo como la decoración interior quedaron acabados hacia 1669, incluyendo retablos y pinturas.

Su severo exterior ostenta, como otras iglesias monacales, dos portadas renacentistas idénticas y una espadaña a modo de campanario. Todo ello contrasta con la riqueza decorativa del interior, distribuida en su única nave alargada de planta isabelina.

En las obras intervinieron albañiles y canteros indígenas como Mariano y Melchor Huamán

SAN FRANCISCO

La orden franciscana fue fundada por San Francisco de Asís en Italia, a principios del siglo XIII. Los franciscanos llegaron al Cusco por los primeros años de la conquista y se localizaron en el distrito de San Blas, después en la cuadra de Nazarenas en el palacio antiguo de Qasana que perteneció al Inca Pachakuteq ubicado en la plaza mayor y finalmente en la cuadra de San Francisco en 1549. No es conocido el arquitecto que diseñó el edificio; sin embargo, se conoce que Francisco Domínguez Chávez y Arellano, fue un arquitecto cusqueño que trabajó como albañil principal.

La estructura de la iglesia es relativamente simple y tiene una torre y dos cercas sólidas hecho con andesitas de los edificios prehispánicos. Sus obras de arte originales fueron destruidas por un sacerdote que «modernizó» la iglesia con obras de arte neoclásicas hecho con yeso. Su altar es neoclásico tiene la imagen de San Francisco de Asís en la parte central y de la Virgen de la Concepción Inmaculada. Hay también otros 11 retablos menores, todos hechos en yeso también tiene un púlpito de madera cedro muy antiguo. El claustro del convento es el más viejo de la ciudad con un estilo del renacimiento con diversas influencias. Tiene un techo impresionante decorado con los tableros pintados. Aquí hay una lona enorme que posiblemente es el más grande del continente mide aproximadamente 12 mts. (39 pies) de alto y 9 mts. (30 pies) de ancho; fue pintado por Juan Espinoza del Monteros en 1699. Esta pintura representa 12 ramas del la orden franciscana contiene 683 personajes, 224 escudos y armas y 203 leyendas de biografía. Lo que también es impresionante es el coro de la iglesia que se talló en madera cedro por los franciscanos Luis Montes, Isidro Fernández y Antonio de Paz, en 1652. Este coro contiene imágenes de 93 Santos de la Iglesia católica; su facistol es muy bueno, también hay un órgano imponente alemán, hay muchas más lonas en los diferentes cuartos y claustros; casi todos ellos son anónimos y pertenecen a la Escuela de pintura Cusqueña

SAN BLAS

La Iglesia de San Blas fue erigida sobre un santuario Inkásico dedicado al culto del dios «Illapa» que está compuesto por el Rayo, Trueno y Relámpago. Posiblemente la iglesia haya sido estrenada en 1544, aunque según otras versiones debió ser después de 1559 como consecuencia de la provisión de virrey Andrés Hurtado de Mendoza por la cual los «indios» debían construir iglesias para su adoctrinamiento en los barrios donde vivían.

Su estructura era simple, con planta rectangular y paredes de adobe, mas luego de los terremotos en 1650 y 1950 la estructura ha sido parcialmente reforzada con paredes de piedra. Cuenta con una sola nave y dos puertas delante de las cuales hay sendas plazas, y un campanario de piedra edificado luego del sismo de 1950 en lugar del original de adobes.

Es la parroquia más antigua del Cusco., la cualidad más saltante de este recinto turístico es que contiene un espectacular pulpito tallado en madera de cedro, que es la más sorprendente obra de carpintería artística de estilo churrigueresco español. Su elaboración es atribuida a manos indígenas.

ANDAHUAYLILLAS

Se considera que la iglesia es la «Capilla de Sixtina» de América, debido a la calidad de las obras de arte encontradas dentro de ella. Esta iglesia se debe haber construido encima de algún templo inca importante, posiblemente una «Waka» (la urna), como la base de las iglesias era hecho con andesitas tallado que pertenece a la arquitectura Quechua religiosa.

En los ambientes hay restos de edificios Inkas además, destaca una verja de arquitectura de transición (la transición entre Inca y colonial) hacia el lado occidental de la iglesia hay dos esculturas de dos cuadrúpedos en su dintel. Ésos eran los Jesuitas que construyeron la iglesia a finales de siglo XVI, con el barro-ladrillo sol-secado las paredes muy anchas, muy común en los edificios coloniales. Su estructura arquitectónica relativamente modesta es clásica en las iglesias de pueblos pequeños. Tienen simplemente una torre de la campanilla superior, una fachada adornado con murales, y dos columnas de piedra muy bien proyectado hacia la verja principal.

SANTA ANA

La Iglesia es muy sencilla, pues se trataba de una iglesia menor. Su torre y sus campanas son de un tamaño modesto y la iglesia cuenta con muy poca ornamentación.

Pero pese a sus pequeñas dimensiones, Santa Ana albergaba incomparables joyas artísticas así como varias imágenes talladas por Juan Tomás Tuyru Túpac, entre las que se cuentan el Cristo Yacente que sale en la procesión de viernes Santo, el Crucificado, la Virgen Dolorosa, Santa Ana, San Jerónimo y el Cristo que lleva la Cruz. Su principal tesoro lo constituyó la serie de cuadros de la procesión del Corpus, hoy en el Museo Arzobispal.

SAN CRISTOBAL

La iglesia se encuentra erigida sobre el cerro Colcampata, un antiguo andén que alberga un conjunto de hornacinas incaicas de fino acabado.

Es una edificación modesta, de adobe y piedra.

Según los estudios de Humberto Vidal la obra se hizo por iniciativa de Cristóbal Paullo, miembro de la nobleza inca y dueño de las tierras de Colcampata. La primera iglesia data de 1560. La construcción posterior es del siglo XVII y fue auspiciada por el obispo Mollinedo, cuyo escudo se encuentra sobre el dintel de la puerta de ingreso al campanario.

La iglesia es de una planta en forma de cruz latina y tiene una sola nave. Entre sus riquezas se   encuentra el frontal de plata del altar mayor, que también cuenta con el escudo de Mollinedo. El púlpito, por cierto, fue regalo del obispo.

SAN PEDRO

Su nombre original era Nuestra Señora de los Remedios, pues su fundador, el virrey Francisco de Toledo, dedicó la iglesia a esta advocación en 1572. Según el investigador Humberto Vidal, la edificación obedeció al consejo del capitán Sebastián Garcilaso de la Vega, padre del cronista. En tiempos coloniales, el lugar era más conocido como hospital de indios, pues aquí se encontraba el Hospital de San Pedro, que luego se transformó en posta médica. La tradición ha permanecido y hoy, a pocos metros de la iglesia, se encuentra el Centro de Salud San Pedro.

Museos

MUSEOS DE CUSCO

MUSEO INKA

El Museo Inka (Museo Inca), también conocido como el Museo Arqueológico del Cusco, contiene piezas que muestran la historia peruana desde las civilizaciones pre-incas y la cultura Inca hasta la época de la conquista española.

El principal atractivo de este museo arqueológico es su colección de momias incas, que es la mejor de todo el Cusco y es una excelente introducción a la cultura precolombina andina, incluyendo las ricas culturas que florecieron antes de los Incas.

El museo incluye exposiciones de cerámica, textiles, vasijas, joyas, modelos arquitectónicos, y una interesante colección (la fama de ser la más grande del mundo), de vasos Inca (qeros) tallados en madera, muchos meticulosamente pintados.

El patio es una echibición de tejido de los textiles tradicionales de la región.

  • Dirección: Cuesta del Almirante 103, Cusco, Perú
  • Ubicación: Ataúd y Córdoba del Tucumán (1/2 cuadra de Plaza de Armas)
  • Horario: Durante la semana 8:00 am-17:00pm-Sábado 9:00am-16:00pm
  • Precio Entrada: No incluido en el boleto turístico, S /10 adultos, S / 5 estudiantes
  • Duración Tour: Aproximadamente 2 horas.

MUSEO DE ARTE PRECOLOMBINO CASA CABRERA

El Museo Larco de Lima y el BBVA Banco Continental remodelan la Casa Cabrera para albergar el primer y único museo peruano dedicado a resaltar el arte de las antiguas culturas del Perú, el Museo de Arte Precolombino.

La Casa Cabrera se encuentra en uno de los lugares más apacibles y acogedores de la ciudad del Cusco.

Sus piezas son famosos íconos del arte precolombino y se han exhibido en los más importantes museos del mundo.

Mediante una moderna museografía muestra la más importante colección de ceramios, oro y joyas de las antiguas culturas del Perú; sus didácticas salas permiten conocer los 3,000 años del esplendor arqueológico de nuestro país, incluyendo la única y famosa selección de piezas de erotismo del antiguo Perú.

  • Dirección:       Plazoleta de las Nazarenas
  • Ubicación:      A una cuadra de la Plaza de Armas
  • Horario:          lunes a domingo: 09:00 – 22:00 hrs. (Todos los días incluido feriados).
  • Precio Entrada : No incluido en el boleto turístico, S /20 adultos,S /10estudiantes
  • Duración Tour: Aproximadamente 2 horas.

MUSEO HISTORICO REGIONAL CASA GARCILASO

Inmueble perteneciente al ilustre cronista Inka Garcilaso de la Vega Chimpu Ocllo, nacido el 12 de Abril de 1539, hijo del Capitán Garcilazo de la Vega y Vargas y la Princesa Ñusta Isabel Chimpu Ocllo, autor de dos obras importantes “Los Comentarios Reales” y la “Florida del Inca”. La casona fue construida sobre muros incas, de singular ejemplo de arquitectura colonial y de estilo renacentista.

El museo posee 14 salas de exhibición, con elementos que van desde el periodo Pleistoceno, Precerámico e Incaico. Se aprecian muestras de elementos pre incas pertenecientes a los horizontes Chanapata, Killque, Marcavalle, Incas con muestras de ceramios, objetos metálicos, mantas y coloniales con una gran muestra de lienzos de la Escuela Cusqueña desde los comienzos del Siglo XVI hasta el siglo XVIII como son las primeras obras de arte flamenco en el Cusco y piezas pertenecientes a Diego Quispe Tito.

  • Dirección:Calle Heladeros
  •  Ubicación:A dos cuadras de la Plaza de Armas, esquina de la calle
  •  Horario: Martes a Domingo de 08:00 a 17:00 hrs.
  • Precio Entrada :Incluido en el boleto turístico
  • Duración Tour: Aproximadamente 2 horas.

MUSEO ARQUEOLOGICO DE SITIO DE KORICANCHA

Ocupa la explanada frente al templo de Santo Domingo. Se exhiben objetos prehispánicos de las diferentes zonas del Cusco. Se trata de un pequeño museo dispuesto en tres salas con piezas preincas, incas y coloniales, en su mayoría procedentes de las excavaciones efectuadas en el Koricancha (en quechua Qurikancha, «patio de oro»), durante el período 1992-1995.

  • Dirección:Plazoleta Santo Domingo
  • Ubicación:Av. el Sol – Debajo de Jardines de Templo Koricancha
  • Horario: Lunes a Sábado  de 9:00 a 17:00 pm, Domingos de 2:00 pm to 4:00 pm.
  • Precio Entrada : No incluido en el boleto turístico, S /10 adultos, S / 3,50   estudiantes
  • Duración Tour: Aproximadamente 30 minutos.

MUSEO DE  ARTE CONTEMPORÁNEO MUNICIPALIDAD DE CUSCO

El Museo de Arte Contemporáneo de la Municipalidad de Cusco, única institución estatal en su especialización en el Perú, fue fundado en 1995 a partir del patrocinio de su Alcalde y la donación de 100 obras de artistas locales por el coleccionista Dr. Luis Rivera Dávalos.

En la actualidad cuenta con más de 280 obras de su propiedad de renombrados artistas locales, nacionales y extranjeros. Su obra más temprana corresponde al óleo de Remigia Mendoza: «Río Vilcanota» (1897).

Cuenta con tres salas de exposición en el Palacio Municipal, una en la Capilla de San Bernardo y ambiente de Exposiciones de artesanías  en el patio principal del Palacio Municipal.

  •  Dirección:Santa Teresa, Palacio Municipal
  • Ubicación: Plazoleta del Regocijo s/n
  •  Horario: Lunes a sábado de 9: 30 a 18: 00. 09:00 a 19:00 hrs.
  •   Precio Entrada :Incluido en el boleto turístico
  • Duración Tour: Aproximadamente 1 hora.

MUSEO DE SANTA CATALINA

Fundada por la Sra. Lucia de Padilla y Don Jerónimo Pacheco en el año 1605, en los solares del Acclla Wasi o “Casa de la Vírgenes del Sol o Escogidas”. Su arquitectura corresponde a las últimas etapas del Renacimiento, con presencia que arquerías de estilo romano. Posee una sala capitular con pinturas murales perteneciente al pintor Tadeo Escalante, se hallan también trabajos en orfebrería, textilería, esculturas, retablos barrocos, lienzos de la colección de Juan Espinoza de los Monteros, cuadros de la Virgen de la Asunción y la Glorificación de la Virgen con autoría de Lorenzo Sánchez, la serie de Santa Rosa de Lima y la Sala de las Madonas.

El museo exhibe una rica y valiosa colección de obras artísticas consistente en pinturas, ornamentos religiosos, alfombras, tallas en madera, pintura mural de los siglos XVI, XVII Y XVIII

  • Dirección: Santa Catalina 190
  • Ubicación: A una cuadra de la Plaza de Armas de la ciudad
  • Horario: Lunes a jueves de 09.00 a 17.00 horas. Viernes de 09.00 a 15.30 horas. Sábado  de 09.00 a 17.00 horas.
  • Precio Entrada :No incluido en el boleto turístico, S /10 (adultos, S / 5   estudiantes
  • Duración Tour: Aproximadamente 1 hora.

MUSEO ARZOBISPAL DE ARTE

RELIGIOSO DEL CUSCO

La casona donde funciona el Museo de Arte Religioso fue construida sobre los muros del palacio de Inca Roca, y está situada a una cuadra de la Plaza de Armas. Durante la colonia perteneció a los marqueses de San Juan de Buenavista. El museo fue fundado en 1969 por José Orihuela Yábar.

Exposición: Colección de cuadros de arte religioso. Sus colecciones están constituidas principalmente por piezas religiosas que se exhiben en las habitaciones de la casa. Posee una de las mejores muestras de pintura cusqueña. Cuenta con importantes obras de Juan Zapata y otros maestros de la pintura andina. Muebles coloniales. Capillas coloniales en sus diferentes estilos. Salas decoradas y alfombradas.

 

  •  Dirección:       Esquina de las calles Hatunrumiyoq y Herrajes
  •  Ubicación:      Antiguo palacio Arzobispal
  • Horario: Lunes a Sábado de 9:00 a 12:30 y de 15:00 a 18:00 hrs.
  • Precio Entrada : no incluye en el boleto turístico
  • Duración Tour: Aproximadamente 40 minutos.

MUSEO DEL CONVENTO DE LA MERCED

A tan sólo cuadra y media de la Plaza de Armas, este museo religioso funciona en la primera planta del claustro principal. La valiosa colección de lienzos de la Escuela Cusqueña que decora sus muros, representa a los santos relacionados con la orden de la Merced y con la redención de los cristianos cautivos por los moros. Algunas de estas obras se atribuyen a los maestros cusqueños Basilio Santa Cruz e Ignacio Chacón. Destaca la serie sobre la vida de San Pedro Nolasco.

Frente al patio, en un pequeño salón se puede apreciar, debidamente resguardada, la famosa Custodia de la Merced. Se trata de una de las joyas más valiosas del Cusco colonial. Entre sus adornos sobresale una inmensa perla irregular conocida como Sirena. En esa misma habitación se pueden apreciar piezas de platería, ropaje litúrgico bordado en oro y plata, así como esculturas de Cristo en marfil. Pero lo más importante son dos pinturas de Bernardo Bitti: «La Inmaculada Concepción» y la «Coronación de la Virgen»

  • Dirección: Iglesia de La Merced
  • Ubicación: A una cuadra de la Plaza de Armas
  • Horario: Lunes a Sábado de 9:00 a 12:30 y de 15:00 a 18:00 hrs.
  • Precio Entrada : No Incluido en el boleto turístico
  • Duración Tour: Aproximadamente 40 minutos.

CENTRO QOSQO DE ARTE NATIVO

El Centro Qosqo de Arte Nativo es la «Primera Agrupación de Música y Danzas Folklóricas del Perú» fundada en 1924, su elenco lo conforman 70 artistas.

Su repertorio consta de 50 danzas y un centenar de melodías grabadas en 10 LP. Cassetes y Discos Compactos.

Ha participado en festivales nacionales e internacionales en: Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos, Canada y Francia. Presentaciones todos los días de 19:00 a 20:30 hrs. En su local de la Av. sol 604 Cusco-Perú,

Sitios Arqueologicos

SITIOS ARQUEOLOGICAS

SACSAYHUAMAN

Sacsayhuamán (palabra Quechua que significa, saqsay, saciarse, y huaman, halcón  es decir, «halcón saciado») es una «fortaleza ceremonial» llamada así por los primeros Españoles que arribaron a la Ciudad de Qosqo,  ubicada dos kilómetros  al norte de la ciudad de Cusco. Se comenzó a construir durante el gobierno de Pachacuteq, en el siglo XV; sin embargo, fue Huayna Capac quien le dio el toque final en el siglo XVI.

Desde la parte alta, se observa una singular vista panorámica de los entornos, incluyendo la ciudad del Cusco. Se aprecia la forma de PUMA de la cual se dice que sacsayhuamán era la cabeza.

UBICACIÓN:

La «fortaleza ceremonial» de Sacsayhuamán está ubicada a 2 km del Cusco, capital del antiguo Imperio Inca; se encuentra a una altura de 3.700 msnm y abarca una extensión de 3.093 hectáreas. El valle se encuentra cercado por las montañas Ausangate, Pachatusán y Cinca, y esta bañado por el río Tullumayo. Esta zona posee un paisaje de gran belleza, flora y fauna abundantes, entre la que destacan las llamas y los halcones.

Historia de Saqsayhuaman

Época Inca (1438-1534)

La construcción de Sacsayhuamán, según la información que se puede extraer de las fuentes etnohistóricas, habría sido iniciada durante el reinado del Inca Pachacúteq; luego, continuada durante el gobierno de Túpac Yupanqui y concluida con Huayna Cápac. Durante estas tres generaciones, según Inca Garcilaso de la Vega (Cronista Mestizo), fueron cuatro los ilustres constructores que dirigieron sucesivamente la obra.

Del más antiguo al más reciente, estos personajes fueron: Apu Huallpa Rimachi, Inca Maricanchi, Acahauna Inca y Callacunchuy. A esos arquitectos se debe el diseño de Sacsayhuamán, que según muchos cronistas, aparte de la función ceremonial y militar que cumplía, también representaba una cabeza que, junto con el complejo de la ciudad del Cusco, formaba la figura de un puma.

Actualidad

Diseño de Sacsayhuamán

La zona donde se encuentra este complejo arqueológico  corresponde a la cabeza del animal sagrado, y una de las traducciones que tiene esta palabra es, precisamente, cabeza de puma. Pachacúteq Inca Yupanqui, el noveno Inca, rediseñó la ciudad y le dio forma de puma acostado (el puma es el guardián de las cosas terrenas),  representa además poder y fortaleza.El espacio que abarcan sus construcciones es particularmente grande; lo que más llama la atención son los tres muros de piedra que sugieren la figura de la fortaleza.

Arquitectura

La construcción en sí es peculiar, ya que algunas de las piedras que se encuentran ahí son gigantes y hacen que uno se pregunte cómo es que las lograron transportar. Las piedras fueron encajadas con una precisión casi inimaginable. Resulta inexplicable, para el occidental, descifrar cómo los incas pudieron cortar las piedras con tal maestría que no entra ni siquiera la lámina de un cuchillo entre dos piedras. El complejo también consta de una especie de toboganes grandes de piedra por donde el visitante se puede deslizar.

Detalle de un muro.

La suavidad aterciopelada de la piedra resalta en estas formaciones. Hay figuras diseñadas en las piedras y rocas, entradas a túneles subterráneos o chicanas, anfiteatros, construcciones de carácter ritual, probablemente relacionadas con el culto al agua. Este sitio desempeñó un importante rol en las actividades rituales incaicas.

Se piensa que correspondió a una fortaleza militar, en donde se entrenaba a los guerreros. Hay dudas al respecto, ya que, de acuerdo a su arquitectura, podría haber tenido un fin religioso y haber sido construido como un gran templo al dios Sol. Sin embargo, durante la época de la conquista, mostró su eficacia como fortaleza para defender la ciudad. Su principal característica es la forma en que fue construida; cuenta con grandes bloques de piedra, alcanzando los más altos los 9 m. Se asevera que su construcción demoró 50 años aproximadamente, iniciándose en el período del Inca Túpac Yupanqui. Fue construida por 20.000 hombres.

Dentro de la fortaleza, había grandes almacenes de alimentos y armas, y también canales para la distribución del agua. El trono del Inca, ubicado junto a la fortaleza, consistía de una gran roca tallada y pulida en varios niveles, desde donde el soberano presidía las fiestas, celebraciones, desfiles y daba órdenes.

En la actualidad, quedan vestigios de las tres murallas escalonadas edificadas de piedra caliza de origen sedimentario y formación fosilífera.

Sacsayhuamán está dividida en diferentes sectores: Sacsayhuaman, Rodadero, Trono del Inca, Warmi K’ajchana, Baño del Inca, Anfiteatros, Chincana y Bases de Torreones, entre otros.

Los torreones

Hubieron tres torreones ubicados en la parte superior de la fortaleza: Muyucmarca, Sayacmarca y Paucarmaca. El primero tenía una forma cilíndrica con una altura equivalente a unos cuatro pisos y un diámetro de unos 22 metros. Se encontraba en el centro. El segundo tuvo forma cuadrangular. Desde allí se divisaba toda la ciudad del Cusco. El tercero, también de forma cuadrada, estaba ubicado al otro extremo del Sayacmarca.

Templo

La Fortaleza fue el escenario donde los Incas adoraban al sol en este templo para ceremonias religiosas. Se piensa que decenas de miles de personas se movilizaban en las fiestas especiales y hacían ofrendas y cierto tipo de peregrinaciones.

Inti Raymi

En Sacsayhuamán se lleva a cabo, el 24 de junio, en el solsticio de invierno, el festival anual del Inti Raymi, donde se escenifica el ritual incaico de culto al dios sol o inti. La gente lugareña se moviliza con disfraces coloridos y baila danzas típicas, repitiendo así la tradición de sus antepasados. Más de 500 personas en escena forman parte del Show.

A esta fiesta llegan visitantes de todo el mundo que reservan sus lugares con mucha anticipación.

QENQO

Qenqo es un inmenso promontorio rocoso tallado de escalones, hoyos y canaletas, seguramente hecho para depositar la chicha (bebida de maíz) que se consumía en los rituales incas.

Integra este sitio, un patio semicircular definido por un parámetro isométrico con varios nichos grandes que circundan a una piedra o wanka de poco espesor encerrada en un recinto, es una suerte de imagen dentro de su propia capilla.

UBICACIÓN  (3580 msnm) A 4 y 6 kms. (5 min. al noreste del Cusco) por carretera asfaltada se hallan los sitios arqueológicos de Qenqo. Son dos los lugares: el Grande, que se encuentra al pie del camino que va desde Sacsayhuamán hasta Písac; y el Chico, que está a 350 metros al oeste del anterior, sobre la ladera. Este adoratorio se encuentra ubicado sobre lo que hoy se conoce como el cerro Socorro y abarca un área que sobrepasa los 3,500 metros cuadrados.

EL ANFITEATRO

Durante el incanato este lugar fue un templo para ceremonias públicas. Se trata de una enorme área semicircular de 55 metros de largo con 19 hornacinas incompletas distribuidas a lo largo del muro. En algunas publicaciones se afirma que las hornacinas estaban dispuestas alrededor del anfiteatro a manera de asientos para las entidades a las que se les rendía culto, pero de acuerdo a investigaciones recientes es muy probable que en realidad hayan sido las bases de un gran muro. Delante del área libre se encuentra un gran bloque de piedra de 6 metros de altura que descansa sobre un sólido pedestal rectangular. Es posible que haya sido una gigantesca escultura que debió haber tenido modelaciones zoomorfas. La falta de precisión, se debe a los rastros de la destrucción causada por los extirpadores de idolatrías (personas encargados de eliminar los íconos propios del culto local) durante la Colonia. Posee además una saliente rocosa decorada con un pasaje que conduce a una sala subterránea, un complejo de andenes, habitaciones y un sistema de canales de drenaje destinado a evacuar el agua del lugar.

La cámara subterránea

El labrado de la roca realizado aquí es toda una proeza. Pisos, techos, paredes, mesas y nichos, fueron cuidadosamente trabajados en la roca viva. Sin duda, fue un lugar de culto para ritos secretos y escondidos. Los constructores del lugar completaron su composición con habitaciones de servicio en el perímetro. Posee además andenes y canales para la evacuación del agua de lluvia.

La sala mortuoria

El misterio del culto andino es uno de los atractivos de la cultura inca. Sobre la denominada «Sala de los Sacrificios», las dudas aún no se han resuelto. Se trata de una cámara subterránea, labrada íntegramente en una gigantesca roca. En la porción baja del gran roquedal se encuentran labrados suelo, techo, paredes, mesas, alacenas y vanos. Se dice que esta cámara subterránea pudo haber sido utilizada para embalsamar orejones, pero también es posible que allí se hayan llevado a cabo sacrificios humanos y de animales.

PUCA PUCARA

El centro arqueológico de puca pucara, está situado en la cima de la carretera que conduce a Pisaq, a unos 7 km de la Ciudad Cusco, su altitud es de 3,580 metros sobre el nivel del mar.

Significado del nombre

Pucapucara significa fortaleza roja, alrededor de esta palabra se debe a que la ubicación del grupo y la existencia de algunos semi-circular de medio ambiente, sobre el color rojo se debe a que el color de la tierra. Este nombre fue usado en este siglo.

En Puca pucara hay lugares, plazas interiores, baños, acueductos y un antiguo camino que se sabe muy bien. Los edificios están hechos de piedras que tienen muchos tamaños entre medianos y pequeños, en la superficie de las rocas es muy accidentado, en comparación con otras resto arqueológico. La disposición urbana es adecuada y funcional.

La información tradicional dice que cuando el Inka decidió visitar los baños de Tambomachay, el gran séquito de soldados, bailarines y otros permanesian en un cuarto, Pucapucara que fue un lugar de venta (lugar de alojamiento y se depositan los alimentos)

Los trabajadores de la construcción construyeron  tres muros que ha irregulares pisos, este establecimiento de tres niveles para el mismo lugar. El primer muro tiene un trazado sinuoso que evita cuidadosamente cortar las rocas salientes. Para el lado norte y detrás de la pared exterior, se pueden encontrar seis habitaciones de diferentes tamaños, que se construyen en una forma irregular, a fin de no tocar las rocas que crean la pared. El segundo muro rodea la elevación central. Entre éste y el primero hay plataformas que son muy amplios los que se enfrenta el sur y el este.

TAMBOMACHAY

Tambomachay en castellano o Tampumachay (quechua: tanpu mach’ay, lugar de descanso) está ubicado cerca del Cusco. Es un sitio arqueológico que fue destinado al culto al agua y para que el jefe del Imperio Inca pudiese descansar. Este lugar también es denominado Baños del Inca.

Consta de una serie de acueductos, canales y varias cascadas de agua que discurren por las rocas.

Lo sorprendente de esto es que de una cascada principal, los Incas crearon 2 cascadas secundarias, las cuales son exactamente iguales. Es decir, si uno coloca dos botellas vacías, una en cada cascada, las 2 se llenan al mismo tiempo.Aquí también hubo una especie de jardín real cuyo regadío provenía de un complicado sistema de canales especialmente hechos para tal función. Así mismo constituía una zona de control de las personas que venían del Antisuyo, porque allí existía un torreón de control.

PISAQ

Pisaq está ubicado a 33 kilómetros de la ciudad del Cusco. Su sitio arqueológico es uno de los más importantes del Valle Sagrado de los Incas. Se encuentra al este de la cordillera Vilcabamba. Como era costumbre en la arquitectura inca, las ciudades fueron construidas sobre la base de trazos figurativos de animales. Písaq, tenía la forma de una perdiz, como dice su nombre.

 

La arquitectura de Písaq también es mestiza construida sobre restos indígenas por el virrey Francisco de Toledo. Aquí se puede asistir a una misa en quechua en medio de indígenas y varayocs o alcaldes regionales. Igualmente, se puede comprobar cómo los agrónomos incas resolvieron el problema de sembrar en las pendientes de los cerros.Actualmente atrae a muchos turistas el sitio arqueológico, que forman parte junto con Ollantaytambo y Machu Picchu del circuito arqueológico del Cusco, que lo hace la mayor fuente de ingreso del pueblo, aparte de la agricultura de subsistencia.

 

Písaq no escapa a las famosas leyendas incas. La ciudad presenta una estatua que tiene una muy particular: se dice que el cacique Huayllapuma tenía una hija, llamada Inquill, a la que tenía que casar con el hombre que pudiese construir, en sólo una noche, el puente sobre el río Vilacmayo (un puente de mucha importancia para

la defensa del lugar). Pese a la dura tarea, Asto Rímac -un apuesto príncipe- decidió aceptar el reto, y pedir la mano de la princesa. Las autoridades del lugar dispusieron todo para que Asto Rímac iniciara las labores, mientras la princesa debía subir un cerro sin voltear; porque, de lo contrario, ella y su prometido se convertirían en piedra. Casi al amanecer, el príncipe había culminado con la obra, pero Inquill, no pudiendo soportar más, volteó y quedó convertida en piedra hasta el día de hoy.

OLLANTAYTAMBO

Ollantaytambo  (quechua: Ullantaytampu) es un poblado y sitio arqueológico inca, situado a unos 60 kilómetros al noroeste de la ciudad de Cusco. Se ubica en el distrito de Ollantaytambo, provincia de Urubamba, región Cusco. Durante el incanato, Pachacúteq conquistó la región y construyó el pueblo y un centro ceremonial. En la época de la conquista sirvió como fuerte de Manco Inca Yupanqui, líder de la resistencia inca. Es la única ciudad del incanato en el Perú que aún es habitada. En la actualidad es una importante atracción turística debido a sus construcciones incas y por ser uno de los puntos de partida más comunes del camino inca hacia Machu Picchu.

Ollantaytambo está ubicado al margen del río Patakancha, cerca al punto donde confluye con el río Urubamba, aproximadamente a 60 km al noroeste de la ciudad del Cusco y tiene una altura de 2.792 metros sobre el nivel del mar.

Según Pedro Sarmiento de Gamboa, un cronista español del siglo XVI, el emperador inca Pachacútec conquistó y destruyó Ollantaytambo para luego incorporarlo en su imperio bajo el gobierno de los incas, el pueblo fue reconstruido con espléndidos edificios y el valle del río Urubamba fue irrigado y provisto de andenes; el pueblo sirvió de albergue para la nobleza inca mientras que los andenes eran trabajados por yanaconas, sirvientes del emperado Después de la muerte de Pachacútec la región pasó a la custodia de su panaca, familia del Inca.Durante la conquista española del Perú ,Ollantaytambo funcionó como capital temporal para Manco Inca Yupanqui, líder de la resistencia inca contra los conquistadores españoles. Bajo su mandato, el pueblo y sus alrededores fueron severamente fortificados en dirección a la antigua capital inca del Cusco, la cual había caído bajo dominio español.  En el llano de Mascabamba, cerca a Ollantaytambo, Manco Inca derrotó una expedición española bloqueando su avance desde un conjunto de andenes e inundando el llano.  Sin embargo, a pesar de su victoria, Manco Inca no consideró viable el permanecer en Ollantaytambo así que se retiró al espeso bosque de la zona de Vilcabamba.  En 1540, la población nativa de Ollantaytambo fue asignada en encomienda a Hernando Pizarro.

Arquitectura

Se trata de uno de los complejos arquitectónicos más monumentales del antiguo Imperio Inca, comúnmente llamado «Fortaleza», debido a sus descomunales muros, fue en realidad un Tambo o ciudad-alojamiento, ubicado estratégicamente para dominar el Valle Sagrado de los Incas.

El tipo arquitectónico empleado, así como la calidad de cada piedra, trabajada individualmente, hacen de Ollantaytambo una de las obras de arte más peculiar y sorprendente que realizaron los antiguos peruanos, especialmente el Templo del Sol y sus gigantescos monolitos.

Las calles rectas, estrechas y pintorescas hoy forman quince manzanas de casas ubicadas al norte de la plaza principal de la ciudad, que constituyen en sí un verdadero legado histórico. Algunas casas de tipo colonial están construidas sobre hermosos muros incaicos pulidos con finura. Los tonos de la piedra son alegres, de un color de flor petrificada, rosa oscuro. En la plaza principal un gran bloque de perfectas aristas encaja en una doble hilera sus quince ángulos de estrella terrestre.

Origen del nombre

El historiador cuzqueño Víctor Angles explica el origen del nombre de Ollantaytambo, refiriendo que a fines del siglo XVIII se puso en escena un drama de argumento inca cuyo protagonista era el General Ollantay, y el lugar donde se desarrollaron las acciones —según la obra literaria— fue el tambo abajo de Yucay, que desde ese entonces comenzó a generalizarse como Ollantaytambo.El Inca Garcilaso de la Vega, después de elogiar la grandeza y magnificencia de las antiguas fortificaciones de Tanpu, cuenta que fueron mandadas a construir por el inca Wiraqucha, al igual que los grandes y antiguos edificios que existen en ese lugar.

CHINCHERO

Chinchero es un distrito de la provincia de Urubamba, que se encuentra a 30 Km. (19 millas) el camino es pavimentado, hacia el noroeste de Qosqo. Su altitud es de 3780 mts. (12400 pies), durante la mañana y la noche hace frío en la meseta. Fue uno de los pueblos Incas más importantes de la región dónde hoy es posible ver vestigios de su gran pasado. El significado de su nombre original está perdido; aunque, hoy la tradición lo conoce como la «la tierra del arco iris» porque aquí el K’uychi (arco iris) frecuentemente se ve en la estación lluviosa. Como es conocido el arco iris fue una deidad especial entre los Incas; tenía un templo dentro del Qorikancha del Qosqo, todavía hoy en muchas regiones las personas de los andes, manifiestan, miedo, respeto hasta incluso lo veneran. Alfonsina Barrionuevo, dice sobre las personas cuando están frente a un arco iris… «ellos dicen supersticiosamente, que no es posible mirar el arco iris sin cubrirse la boca porque pudre los dientes. Tampoco es posible apuntarlo con el dedo porque mina los huesos. Las doncellas tienen que huir de él porque si las coge en el campo, quedaran en cinta de ellos.»

Lamentablemente, como en la mayoría de los pueblos o templos cerca de Qosqo, Chinchero naufragó de los «extirpadores de ídolos». Su destrucción empezó cuando Manco Inca después de que su campaña en Qosqo decidió descargar a sus soldados para que ellos pudieran regresar a sus tierras de labrantío y cuidado de sus familias; fue hacia Ollantaytambo atravesando Chinchero y quemándolo para que los invasores que estaban persiguiéndolo no pudieran tener la comida y alojamiento. Como consecuencia en 1572, el Virrey Toledo fundó la «Doctrina de Nuestra Señora de Monserrat de Chinchero» y pidió la construcción de la Iglesia católica actual que ya estaba acabado por los primeros años del siglo XVII; posiblemente en 1607, éste es el año encontrado en las escrituras del arco principal dentro de la iglesia, que usó para su construcción calizas finamente talladas que pertenecieron a un gran palacio del Inca. El objetivo del Inca era construir palacios finos con techos de tejas y tierra traída de algunos sectores. Era en los años sesenta cuando el palacio del Inca fue descubierto por la Iglesia católica. Este palacio debe de haber sido muy importante porque en su fachada indica su categoría. En el sur más lejano de las llanuras hay dos «wakas» (urnas) tallados en piedra caliza; hoy ellos son conocidos como «Chinkana» y «Titiqaqa». Hacia el oeste hay otra urna nombrada como «Pumaqaqa» donde es posible observar las esculturas de piedra in-situ de dos pumas que se mutilaron las cabezas. En el oeste más lejano de la llanura mencionada existen aún cantidades grandes de cultivos que hoy en día son cultivados a pesar de haber perdido sus acueductos.

En el lado del sudeste de la iglesia está la Plaza Principal del pueblo. En su lado occidental hay una pared que contiene grandes nichos trapezoidales que pueden permitir a una persona estar de pie adentro muy fácilmente; estos deben de haber servido para guardar las momias de la nobleza e ídolos. Esa pared con los nichos tiene una cornisa genuina tallada de andesita. En medio de esta plaza se honra un busto de Mateo García Pumakawa Chiwant’ito que nació en la casa localizado delante del busto; ésta tiene pequeñas ventanas astutas en el segundo piso. Mateo Pumakawa era el jefe Oficial Quechua de Chinchero, y oficial asimilado pagado por el ejército español; luchó contra Tupaq Amaru II Revolucinario que ayudo a provocar su derrota en 1781. Al ser muy anciano quiso reparar lo que hizo contra su gente y su raza uniendo a los hermanos Angulo para luchar contra la corona española. Pero en 1814 fue derrotado y colgado de un arco..

Después de la derrota de Tupaq Amaru, Pumakawa hizo su victoria en las pinturas al fresco que están encima de la verja de la iglesia por el medio de la Virgen de Monserrat, a su derecha está la celebración de victoria que coincide con la procesión de la Acción de gracias y la presencia de San Pedro y San Pablo que tienen en la mano las llaves del cielo.

Hacia el lado izquierdo de la Virgen está la facción deTupaq Amaruy la batalla que representa caos. Hay imágenes terminadas, de Pumakawa que simbolizan la forma de lucha de los Pumas victoriosos; y otras imágenes que representan a Tupaq Amaru simbolizando el «amaru» (serpiente-dragón). Dentro de la iglesia hay una lona que representa a la misma Virgen de Monserrat dónde es posible ver ángeles que serán la montaña; esa obra de arte fue pintada por el artista escolar cusqueño Francisco Chiwant’ito datado en 1693. Juan Carlos Estenssoro escribió sobre esa lona: » Esta Virgen, aunque típicamente española, está relacionado con algunos otros en la imaginación andina como la Virgen de Galerías”.

Todas las mañanas del domingo hay un mercado nativo, típico muy bueno y loable en esta región de Chinchero. Aquí todavía es posible observar el trueque (intercambio) de especies, y casi siempre las personas intercambian especies tropical como frutas, coca sal con alguna otra especie regional como patatas, frijoles anchos, ollucos, etc. hay también aquí, hay un buen mercado para turistas que se destaca por las manualidades hechos con tejeduría (textiles)

al contrario de otros mercados dónde los comerciantes son extranjeros, aquí los comerciantes son personas regionales nativas.

SALINERAS DE MARAS

Hacia el noroeste del pueblo de Maras se encuentran las famosas salineras hasta donde se puede llegar a pie por el camino de herradura o en carro por la carretera de tierra que es casi intransitable en la estación de lluvias.

Las salineras de Maras conocidas por algunos como «minas de sal» están constituidas por unos 3000 pozos pequeños con un área promedio de unos 5 m², construidos en un costado de la inclinación de la montaña de «Qaqawiñay», que durante la época de sequía se llenan o «riegan» cada 3 días con agua salada que emana de un manante natural ubicado en la parte superior de los pozos para que al evaporarse el agua, la sal contenida en ésta se solidifique paulatinamente. Ese proceso continuará aproximadamente por un mes hasta obtener un volumen considerable de sal sólida, de unos 10 cms. de altura desde el piso, que posteriormente es golpeada y así granulada; la sal será después embolsada en costales plásticos y enviada a los mercados de la región; hoy esa sal está siendo yodada por lo que su consumo no es dañino. El Pueblo de Maras esta ubicada en el distrito de la provincia de Urubamba, a 3300 m.s.n.m. y sobre un llano que en época prehistórica fue una gran meseta. Desde allí se aprecia parte de la cordillera de Urubamba y las cumbres níveas del «Weqey Willka» (hoy «La Verónica», 5682 mts.) y el «Chikón» (5530 mts).

Al parecer fue un poblado preinkásico con ocupación posterior discontinua; en esta zona se encuentran gran cantidad de fragmentos cerámicos de la cultura Chanapata, así como raspadores y cuchillos de obsidiana. El pueblo fue fundado en la colonia por el español Pedro Ortiz de Orué, y su ocupación importante empiezó cuando los nobles cusqueños del Inkario fueron despojados de sus palacios en el Qosqo y tuvieron que salir a establecerse en otros pueblos pequeños como San Sebastián y Maras. Igualmente, en la guerra iniciada por Manko Inka por la recuperación de su Nación Quechua, Maras sirvió de bastión para los invasores en sus incursiones contra el pueblo de Ollantaytambo ocupado por el Inka durante 2 años. Muchas de sus casas están blasonadas con escudos nobiliarios en sus dinteles de piedra lo que indica la importancia adquirida en aquella época cuando fue lugar de paso obligado para los arrieros y sus recuas de mulas que transportaban productos tropicales y especialmente hojas de coca desde la selva alta cusqueña para satisfacer las necesidades de la ciudad del Qosqo y el país. Fue declarada «Villa de San Francisco de Asís de Maras» (Villa: ciudad o pueblo que tenía ciertos privilegios); en aquel entonces tuvo mucha más importancia que el poblado de Urubamba, mas hoy es un pueblo que languidece como consecuencia de su aislamiento y el desarrollo de la vida moderna. Posee una iglesia  fabricada en adobes, típica de la arquitectura religiosa pueblerina, en cuyo atrio se halla una cruz labrada en granito; al interior de la iglesia se guardan lienzos de escuela cusqueña representando a los Apóstoles y otros, cuyo autor es el pintor Quechua don Antonio Sinchi Roqa Inka quien fue natural de Maras y pintó con mucho esmero para su iglesia; éste fue coetáneo del obispo Mollinedo y Angulo, y alcanzó celebridad a mediados del siglo XVII.

MARAS- MORAY

Grupo arqueológico único en su género en la región, hasta donde se puede arribar en vehículo por la carretera de tierra sin afirmar o por el camino de herradura que parte del pueblo. Se trata de depresiones u hoyos naturales gigantescos en la superficie del terreno que fueron utilizados para construir en sus contornos terrazas o andenes agrícolas con sus respectivos canales de irrigación; lo que llama poderosamente la atención es la diferencia de temperatura anual media entre la parte superior y el fondo de las depresiones, esa diferencia llega a tener hasta 15°C en la depresión principal de unos 30 metros de profundidad.

En esas formaciones, la naturaleza ha creado un medio ambiente, condiciones o microclimas que en la modernidad el hombre crea en invernaderos. Moray, por sus condiciones climáticas y otras características, fue un importante centro de domesticación, aclimatación e hibridación de especies vegetales salvajes que fueron modificadas o adaptadas para el consumo humano.

Es pues, un prototipo de invernadero o estación experimental biológica bastante avanzada para su tiempo que ayudó a que el hombre americano de la antigüedad heredase a la humanidad un 60% de los productos vegetales que consume, que el hombre andino consuma un millar y medio de variedades diversas de papas, un centenar y medio de maíz, y muchísimos otros productos ricos. Hay aún, sin embargo, muchos enigmas sobre el lugar, enigmas que son producto de la carencia de estudios científicos serios que despejen las dudas actuales. Las estructuras aquí encontradas son típicamente inkásicas, no obstante, algunos sugieren que se trata de estructuras anteriores, al menos en las terrazas inferiores. Uno de los enigmas es la forma de desagüe que se utilizó para las aguas que discurrían por los canales; se aduce que deben existir canales subterráneos construidos en el fondo de las depresiones que posibilitan el desagüe.

Se estima también que el fondo está sobre una formación rocosa natural muy porosa que facilita la filtración hacia el interior de la tierra; lo real es que aún hoy, en el fondo de las depresiones no se producen inundaciones en la época de lluvias. Se hace imprescindible la necesidad de llevar a cabo estudios de palinología serios, es decir, análisis diversos de las muestras de polen que se encuentran en Moray para así establecer la naturaleza, especie, calidad y otras características de los productos que aquí se cultivaban

TIPON

TIPON es un Parque Arqueológico Nacional localizado hacia el este de la Ciudad del Cusco; cubriendo un territorio aproximadamente de 2200 hectáreas se encuentra en el distrito de Oropesa, provincia de Quispicanchis. Para llegar al monumento arqueológico principal hay una distancia 5 Km. (3 millas) el camino empieza desde el kilómetro 18 (11.2milla) del camino Cusco-Puno, hacia el norte y cruzando el riachuelo del «Watanay».

Fue un lugar importante y un adoratorio mayor, donde se rendía culto al agua con el cuidado y la veneración con que los incas trataban a dicho elemento. Aunque todavía quedan misterios por desentrañar, la calma del sitio, el sonido del agua y la sensación de estar cerca de los dioses, subyugan al visitante

A medio kilómetro fuera del camino pavimentado esta el pueblo pequeño de Tipón. La morada es parte de la aldea de Quispicanchis que era la propiedad de San Lorenzo de los Valles en (1650 -1802). ésta sin duda fue el monumento más importante de los tiempo coloniales pero hoy en día está completamente abandonado. El nombre quechua original del parque se desconoce. Se pueden ver grupos diversos de cuartos reales que Según Victor Angles fueron construidos por el inca Wiraqocha como una morada y refugio para su padre Yawar Wakaq que regresó después de la guerra contra los Chankas. Este grupo de aldeas se encuentran a una altitud de 3500 mts. (11480 pies). Además hay un gran espacio de cultivo muy impresionante que contiene 12 terrazas muy fecundas que actualmente son cultivadas, cuyas paredes fueron construidas con piedras bien talladas. Más aun impresionante es el sistema de la irrigación que todavía está sirviendo a la agricultura y la ventaja es la toma de agua en la estación primaveral. Se han tallado las piedras que encauza el río finamente calculados y a veces con caídas casi verticales que todo juntos constituyen un trabajo de ingeniería hidráulica. Algunas fuentes debieron tener deberes ceremoniales. Debido a su situación y la presencia de una pared circundante Tipón debe de haber sido un sitio muy exclusivo, interdependiente con algunos otros sectores como «Intiwatana» hacia el Oeste «Pukutuyoq», «Pukara», «Hatun Wayk’o», etc. Hacia el sudoeste de este grupo, en la superficie montañesa casi vertical está el cementerio nombrado como «Pitopuqyo» que hoy tiene tumbas saqueadas. En este lugar hubo grandes cantidades de vestigios culturales. Fue un lugar importante y un adoratorio mayor, donde se rendía culto al agua con el cuidado y la veneración con que los incas trataban a dicho elemento. Aunque todavía quedan misterios por desentrañar, la calma del sitio, el sonido del agua y la sensación de estar cerca de los dioses, subyugan al visitante.

Tierra de peregrinaje

La importancia del lugar está señalada en la descripción que hace el padre Cristóbal de Molina del notable peregrinaje místico que los tarpuntaes -sacerdotes incas-, realizaban antes del solsticio de invierno para llegar cerca al lugar de salida del Sol. Se trataba de un peregrinaje de 100 kilómetros hasta Sicuani visitando adoratorios dispuestos en línea recta. Luego se recorrían otros 100 kilómetros de regreso al Cusco, siguiendo una línea que llegaba a Mantocalla, el sitio donde los astrónomos imperiales observaban en las sucancas del este las salidas del Sol, para definir la duración del año y verificar las fechas de solsticios y equinoccios.

Grupos que conforman el parque de Tipón

Este admirable recreo incaico se encuentra asentado sobre una superficie sumamente irregular. En los tiempos del incario no existieron terrenos planos ni horizontales, todo fue modificado por los empeñosos habitantes del Tahuantinsuyo para satisfacción de su veterano y deslucido monarca.

Los principales sectores que conforman Tipón son:

Recintos Reales y Jardines

Hermosas habitaciones y jardines levantados en base de megalíticos bloques de piedra constituyeron la Casa Real que Huiracocha mandó construir como morada para su padre Yahuar Huaca. Este es el grupo más bello y amplio del complejo, cuenta con hermosas fuentes y canaletas que hasta el día de hoy siguen vertiendo agua, que aflora de misteriosos y secretos canales subterráneos.

Una construcción ovoide a manera de torreón se ubica al sur de los andenes. Desde este lugar se puede apreciar toda la quebrada con una vista impresionante.

 Intiwatana

Hermosas habitaciones de primera calidad con exquisitas hornacinas trapezoidales, desde donde se puede abarcar visualmente casi todo Tipón, se ubican a escasos metros de los recintos principales. Se encuentran ubicadas a mayor altura sobre una elevación montañosa que protege todo el conjunto.

Recintos Menores

Una personalidad de cierta importancia, pero que no pertenecía a la nobleza, debió habitar en estos recintos. Las habitaciones, ubicadas casi a 1 km. del Intiwatana, son de menor calidad, pero a pesar de esto muestran importancia y solemnidad. Están construidas inicialmente de piedra y concluidas de adobe.

Mirador del Cusco

En la parte norte del conjunto arqueológico se encuentra una significativa prominencia orogénica que fue, en la antigüedad, un importante sitio para observación y señales.

Se le ha denominado Cruz Moqo que significa «cumbre donde hay una cruz» y a la vez Qosqo Qhawarina que quiere decir «desde donde se divisa el Cusco». Se le ha llamado así porque desde este lugar se divisa la parte occidental de la ciudad del Cusco. Fue un lugar de abundante población durante el incanato, morada de personalidades con amplios poderes políticos y económicos.

La Muralla

Es posible que la zona de Tipón haya sido ocupada por señoríos que libraban guerras de muchos años y para asegurarse, construyeron colosales y extensos muros defensivos, que sin lugar a dudas les llevó muchos años de trabajo. Posteriormente la muralla careció de objeto pues todos los reinos regionales pasaron a formar parte del gran Imperio del Tahuantinsuyo.

Cabe resaltar la presencia de los llamados zarunas o peldaños saledizos que aparecen en los muros de los andenes, en forma de enormes clavos líticos dispuestos a manera de escaleras, que fueron construidos para evitar ocupar el espacio con las escalinatas.

PIKILLAQTA

Pikillacta constituye un parque arqueológico nacional, incluye muchos lugares arqueológicos. Cubre un área de 3421 hectáreas (8453 acres), y se localiza en la provincia de Quispicanchis, hacia el este de la ciudad del Cusco aproximadamente a 32 Km. (20 millas), actualmente se llega por el camino pavimentado que lleva a Puno y Arequipa.

Al paso se encuentran los distritos de Oropeza, Lucre y Andahuaylillas, cerca de la laguna de Wakarpay que se encuentra a una altitud de aproximadamente 3200 mts. (10500 pies). En los andes del Perú hay aproximadamente 12000 lagos pequeños como Wakarpay, casi todas ellos tienen flora y fauna muy rica; normalmente tienen muchas cañas de totora que es el ambiente para los patos salvajes de diversas especies, gansos, flamingos, etc. se pesca también la trucha y el pejerrey. «Pikillaqta» es una palabra quechua compuesta que significa «pueblo piojoso» (piki = piojo; llaqta = pueblo); Sin embargo, ése no es el nombre original de la zona o el sitio principal, su nombre anterior es desconocido; aunque, muchos cronistas se refieren a esta zona con el nombre de «Muyuna», «Muyna» o «Mohina». Parece que el sitio empezó llamándose «Pikillaqta» desde los últimos años de la época colonial o a principios de la república; su razón es desconocida. El sitio prehispánico de Pikillaqta se localiza a 3350 mts. (11000 pies) y perteneció a una ciudad de la Cultura Wari desarrollada en Ayacucho actual. La Cultura de Wari es una mezcla de elementos culturales de los Warpa, Nazca y civilizaciones de Tiawanako. Se emprendió la salida de su expansión territorial y empezó la invasión de Wari del valle de Cusco hacia el año 750 d.C. desarrollándose aproximadamente hasta el año 1200. A principios del desarrollo del periodo incaico los Waris fueron derrotados y conquistados en esta región pero su ciudad se rehusó a ser parte del Tawantinsuyo. Hoy esa ciudad contiene aproximadamente 700 edificios, 200 «kanchas» (apartamentos) y 504 «qolqas» (almacenes) y diferentes edificios. Debe de haber tenido una población de aproximadamente 10 mil personas. La ciudad tiene un plan geométrico muy armonioso y casi perfecto, dividido en bloques con las calles rectas. El Arqueólogo Mc. Ewan dice que aquí existieron varios sectores complementarios: administrativo, ceremonial, urbano, defensivo y un sistema de caminos. Sus edificios tenían 2 e incluso 3 pisos, con paredes altas hechas con barro unido a las piedras; las paredes eran anchas por la base y delgadas por la cima. Según estudios llevados a cabo por el equipo de Gordon Mc. Ewan a principios de los años noventa, estas paredes se cubrieron originalmente con barro de 9 cm. y la pintaron con yeso; igualmente, los suelos eran hecho con un tipo de yeso espeso, demostrándose así que era una ciudad blanca. Los cuartos eran estrechos, ciertamente adaptados a la longitud de la madera disponible en la región. En 1927, Justo Aparicio, arqueólogo encontró en este lugar 40 micro-esculturas turquesas que representan tipos humanos con diferentes indumentarias y de extraordinario valor documental para el estudio del traje en el antiguo Perú. Las pequeñas representaciones miden de 25 a 45 mm. de alto. Estas ahora se exhiben en el Museo Arqueológico del Cusco. Como consecuencia Luis A. Pardo encontró una escultura de piedra que representa a un puma (león montañés) en tamaño natural. Muchos estudiosos sugieren que en tiempos incaicos, Pikillaqta se usó como una ciudad para «mitimaes», (grupo de personas o tribus que se trasladaban de un lugar a otro). Hoy en día no hay agua en este lugar la laguna de Wakarpay está aproximadamente a 1 km. (0.62 milla) fuera del lugar y a un nivel bajo de aproximadamente 150 mts. (492 pies). Sin embargo, en tiempos antiguos ellos tenían abundante agua en el pueblo.Hay una tradición muy vieja que Alfonsina Barrionuevo resume diciendo que una vez una princesa bonita nombrada Qori T’ika (Flor Dorada) vivió en este sitio que no tenía agua y sus campos simplemente florecían en la estación lluviosa; cuando era ya mayor de edad quiso ayudar a su gente y decidió ofrecer su amor a quien pueda conseguir el agua para Pikillaqta.

La oferta fue respondida por tres jóvenes príncipes: Paukar que era Qolla («Qollao» o Altiplano), Tuyasta que era Canchino (provincia de Canchis) y Sunqo Rumi que era Quechua. El primero acostumbrado a las altitudes construyo un acueducto en las montañas y el agua no podía llegar a la ciudad. El segundo un hombre de la región baja construyo un acueducto que rodeaba las faldas montañescas pero aun asi no pudo cumplircon el pedido de la princesa. El Cusqueño, nacido a media altitud hizo un gran trabajo de ingeniería hidráulica y cumplio con el pedido dando agua para la ciudad, y así conquisto el amor de Qori T’ika.

Hoy, es posible ver por el medio de la montaña opuesta (al otro lado de la laguna y al lado oriental del pueblo del Lucre), dos línea paralelas horizontales que son dos de los tres acueductos construido por el cusqueño. Sólo el canal superior de esos dos cauces llegó hasta Pikillaqta, recorriendo aproximadamente 10 Km. (6.2 millas). El parque tiene algunos otros lugares interesantes como Choquepuqyo, Kañaraqay, Minaspata, Amarupata, Salitriyuq, Tamboraqay, Qaranqayniyuq, Rayallaqta, etc. Hacia el extremo oriental de la laguna, hay muchas terrazas del cultivo en las caras rocosas de las montañas; y hacia abajo están algunos edificios modernos que se usa como casa de descanso para los visitantes ocasionales. Hacia el este de Piquillacta se encuentra una gran pared que en su lado superior como adorno tiene el acueducto del agua de la ciudad precolombina también hay dos verjas nombradas como Verjas de Rumiqollqa que en su época sirvieron por ver a las personas que llegaban a Cusco. Se conoce todos los habitantes que tenían que visitar el inmenso imperio tenían que dejar ofrendas preparadas durante sus vidas. También se sabe que la ciudad del Cusco para los quechuas era algo como «La Meca». Así, cada habitante del Tawantinsuyo tenía como un sueño visitar por lo menos una vez en su vida la «ciudad del puma». Visitando esta ciudad simplemente se les daba un nivel superior a las personas, por ejemplo, si dos personas que venían de lugares muy lejanos y se encontraban viajando en camino contrario, la persona que ya había visitado Cusco era reconocido, y se le saludaba con respeto por quién no lo había visitado todavía. Hoy al este del camino pavimentado en el kilómetro 35 (milla 22) esta el Rumiqolqa (rumi = piedra, qolqa = almacén) muy famoso en el tiempos de los incas por que de alli se extraía el andesita que era usado para construir los edificios más importantes del Cusco. Hoy, la mina todavía se explota, y las subestructuras están completamente perturbadas.

RAQCHI

Raqchi Continuando la ruta hacia el este de la ciudad de Puno, en el Km. 125 está el pueblo de Raqchi que pertenece al distrito de San Pedro de Cacha, provincia de Canchis. Raqchi se encuentra en el banco correcto del río de Vilcanota, a una altitud de 3500 mts. (11500 pies). Al parecer su nombre prehispánico era «Cacha» y no «Raqchi».

Las evidencias indican que Raqchi era un pueblo complejo de construcciones múltiples, incluso las terrazas del cultivo para diversos propósitos, «kanchas» (apartamentos), «wayranas» (edificios que tienen sólo 3 paredes), «qolqas» (almacenes), diferentes urnas, las fuentes de agua religiosas, etc. Posiblemente, era un «tambo» importante en la ruta hacia el «Collasuyo». El edificio más importante dentro del complejo es el «Templo de Wiraqocha», que según los cronistas antiguos fue construido por el Inca Wiraqocha en homenaje al Dios Superior invisible de las personas andinas: «Apu Kon Titi Wiraqocha». Pedro Cieza de Léon coleccionó la tradición que dice que la urna se construyó después de la apariencia de un hombre que empezó realizando milagros en este lugar, y los habitantes del pueblo habían decidido apedrearlo a muerte; pero al ir en busca de ese hombre extraño lo encontraron arrodillado con los brazos extendidos e inmediatamente después cayó una lluvia de fuego. Así, esos hombres arrepentidos lo dejaron libre; ese hombre extraño se había ido hacia la costa y se sumergió en las aguas del océano y desapareció para siempre.

Después de esto se construyó una urna en su memoria y una escultura de un ídolo de piedra que según algunos conquistadores que lo vieron, había sido la imagen de algún apóstol cristiano que pasó por estas tierras. Involucrando a la lluvia de fuego, es posible que se refirieron alguna erupción del volcán «Kinsach’ata» actualmente extinguido que se localizó por los esos ambientes; alrededor de la zona hay una gran cantidad de lava seca (piedra volcánica). El «Templo de Wiraqocha» es una construcción grandiosa para su era. Arquitectónicamente es clasificado como «kallanka»; es decir, un edificio grande cubierto completamente con paja (madera e «ichu»); exteriormente mide 92 m. (302 pies) largo y 25.25 m. (83 pies) de ancho. Su pared central se fabricó con piedras finamente talladas la base tiene una altura aproximadamente de 3 m. de adobe (ladrillos de tierra con paja secados por el sol) las paredes tienen 1.65 m. de espesor por la base y 1.30 m. aproximadamente por la parte superior. Hoy esa pared tiene 12 m. de altura y hace un siglo, tenía 15 m. y según una reconstrucción hipotética hecha originalmente por Santiago Agurto debe de haber tenido 16.60 m. Sus paredes laterales tenían 1.20 m. de espesor y 3 m. de altura.

El techado era impresionante con casi 2500 m² y una inclinación de cuesta aproximadamente de 50°. Había columnas redondas que todavía se encuentran en las bases entre la pared central y el lateral para apoyar el tejado; esas columnas tenían 1.60 m. de diámetro y aproximadamente 9.80 m. de altura. Hay algunos otros sectores muy importantes con los restos de «wayranas» y una gran cantidad de «qolqas» con paredes de tipo «pirka» en este mismo sitio.

MACHUPICCHU

SANTUARIO HISTÓRICO DE MACHU PICCHU

UBICACION

Ciudad: Distrito de Machupicchu, Provincia de Urubamba, departamento del Cuzco, en el kilómetro 112.5 (70 millas), al noroeste de la ciudad de Cusco.

Localización de Machu Picchu

Está situada en los Andes surorientales, en el valle del río Huatanay, a 13°09’23» de latitud sur y 72°32’34 » de longitud oeste del meridiano de Greenwich.

CLIMA EN MACHUPICCHU

El tiempo es cálido y húmedo durante el día y fresco por la noche. La temperatura oscila entre los 12 y los 24 grados centígrados. La zona es por regla general lluviosa (unos 1.955 mm anuales), especialmente entre noviembre y marzo. Las lluvias, que son copiosas, se alternan rápidamente con momentos de intenso brillo solar.

Altitud de Machu Picchu

Se encuentra a una altitud de 2,450 m.s.n.m. (8,038 pies). Es de 2,490 m.s.n.m tomando como referencia a la Plaza Principal de la Ciudadela de Machu Micchu.

Superficie de Machu Picchu

El Parque Arqueológico, urbano y agrícola, de Machu Picchu, es decir, la Ciudadela propiamente dicha, tiene un área de más o menos 10 hectáreas. El Santuario Histórico de Machu Picchu de Machu Picchu se extiende sobre una superficie de 32.592 hectáreas, 80,535 acres (325.92 km²; 125.83 m²), un amplio territorio de la Provincia de Urubamba en el Departamento del Cusco.

POBLACIÓN

La población del distrito de Machu Picchu, según información del INEI, Censo Poblacional de 1,993, fue de 2,298 habitantes, diez años después y debido a la alta tasa de migración, actualmente su población sobrepasa los 5,500 habitantes, con una significativa población itinerante conformada principalmente por turistas de todo el mundo, trabajadores de turismo y comerciantes.

El 8 de enero de 1981, el Estado creó, por Decreto Supremo Nº 001-81-AA, el Santuario Histórico de Machu Picchu, con la finalidad de contribuir a la protección y conservación, tanto del conjunto arqueológico de Machu Picchu como de su magnífico entorno natural, de peculiar flora y fauna, y las bellezas paisajísticas de los bosques circundantes.

El Santuario Histórico de Machu Picchu (Cusco-Perú) se encuentra estratégicamente enclavado en la cumbre de la montaña Machu Picchu, sobre los 2,350 metros de altitud, en la vertiente oriental de la Cordillera de Vilcabamba, cordillera que limita con los ríos Apurímac y Urubamba. Más específicamente, sobre el valle del río Urubamba (también llamado Vilcanota), en la parte baja del Valle Sagrado de los Incas, zona de acceso a la selva alta.

El área del Santuario está cortada por el valle del río Urubamba, río que baja desde las cumbres nevadas de los Andes por encima de los 6,000 m.s.n.m. En esta parte baja de la cordillera, el río corre encañonado, por lo que es caudaloso, a la vez que corta el macizo andino, lo que genera una formación topográfica de gran impacto visual. Domina el paisaje del santuario el majestuoso Salkantay (6.271 m.s.n.m.), la mayor montaña nevada de la Cordillera de Vilcanota, venerada por los pobladores locales como Apu o divinidad tutelar. Machu Picchu combina la majestuosidad de un escenario natural de gran belleza con el atractivo de los restos prehispánicos más famosos del mundo.

Dentro del Santuario, y unidos a través de una sofisticada red de caminos empedrados, los Caminos Inca, existen otros antiguos poblados menores así como edificios aislados que servían para alojar a los caminantes, puestos de control y, tal vez, los más impresionantes centros productivos conformados por terrazas agrícolas (andenes) y complejos sistemas de riego.

Aunque no se sabe a ciencia cierta cuál fue su función, sin duda constituyó en su tiempo un puesto avanzado de un complejo de fortalezas incaicas, que defendían de los asaltos de los indígenas de la selva a tierras incaicas del Valle Sagrado.

OROGRAFIA

El Santuario Nacional Histórico de Machu Picchu se encuentra sobre una gran estructura orogénica de granito bautizada por Dr. Isaiah Bowman como el «Vilcapampa» de aproximadamente 400 km² (154 sqm). Su formación pertenece a la época geológica del Paleozoico o el Primero Inferior y tiene una edad aproximada de 250 millones de años. El granito blanco-gris del Vilcapampa es una piedra ígnea, aproximadamente compuesta por 60% de feldespato, 30% de cuarzo y un 10% de mica. Estos componentes has conformado la estructura granular del granito, alcanzando de 6° a 7° de dureza en la balanza de Mohs

con una resistencia de 1200 kg/cm². En esta región hay algunas otras piedras que corresponden al Paleozoico Inferior, como el esquisto, quartzite y conglomeraciones metamórficas que podrían tener una edad de 350 a 450 millones de años.

HIDROGRAFIA

Machu Picchu está asentado entre las cadenas andinas orientales y centrales, lo cual determina la presencia de numerosas fuentes hídricas, sea como ríos de superficie o subterráneos o como manantiales y aguas termales. El río Vilcanota corre a lo largo de todo el distrito de Machu Picchu, siendo el principal receptor de afluentes que se originan en los nevados de las cordilleras andinas. Los afluentes ubicados en la capital del distrito de Machu Picchu que desembocan en el río Vilcanota reciben los nombres de Aguas Calientes y Alphamayo.

FISIOGRAFIA

El distrito de Machu Picchu, por sus características geográficas debidas a su posición en la cordillera de los Andes, presenta una diversidad altitudinal con notorias disimilitudes de relieves, climas, suelos, vegetación, etc., que permiten reconocer tres zonas bien diferenciadas

Zona de Sierra Alta

Se presenta en un piso de gran altitud o de alta montaña, con numerosos y frecuentes planos de superficie con pendientes mayores a 45º. Las altitudes fluctúan entre los 4,000 y 6,600 m.s.n.m. en los nevados de Salkantay y la Verónica, con temperaturas inferiores a los 0ºC, la presencia de hielos perpetuos y precipitaciones sólidas.

Zona de Sierra Baja

Piso de vertiente andina con altitudes que varían entre los 2,500 y 3,800 m.s.n.m. caracterizándose por las precipitaciones pluviales, estacionales de noviembre a marzo, época definida como el «invierno» en Machu Picchu, y temperaturas promedio anual que fluctúan entre los 11ºC y 15ºC. En esta zona se encuentran los centros poblados de Miscabamba y Churubamba.

Zona de Selva

Selva alta ubicada entre los 2,000 y 800 m.s.n.m., con temperaturas semi-tropicales, en la que se encuentran asentados los centros poblados de Ahobamba y Collpani Grande.

COMO LLEGAR A MACHUPICCHU

El Pueblo de Machu Picchu está comunicado con la ciudad del Cusco (el «Ombligo del Mundo»), por La vía férrea Cusco – Aguas calientes,llegando a la estación de tren-Machupicchu que se encuentra  a una altitud de 2,000 mts (6560 pies).con un  viaje de aproximadamente tres horas, pasando por lugares paradisíacos,a una distancia de 110 kilómetros, con frecuencias diarias en distintas alternativas de clase de tren, horarios y tarifas. De la esa estación de tren nos dirijimos a la estación de autobuses, desde allí se recorren 8 km más, subiendo en bus por la ladera de la montaña hasta Centro Arqueológico más famoso de Sud-América de Machu Picchu (25 minutos).

No existe otro acceso terrestre a excepción el Camino Inca, de cuatro días.

SAANTUARIO HISTORICO DE MACHUPICCHU

Sin una sombra de duda, el Santuario Histórico de Machu Picchu (SHMP) es el atractivo turístico más importante del Perú. Se encuentra ubicado en el departamento de Cusco, en una montaña alta en la exuberante selva amazónica. Machu Picchu debe gran parte de su belleza y encanto a su magnífico entorno natural:. Bosques de montaña mezclan con especies de flora  y fauna en Machupicchu , El 8 de enero de 1981, con la Ley Suprema N º 021-81-AA, el gobierno peruano estableció el Santuario Histórico de Machu Picchu para preservar sus monumentos arqueológicos y valiosos vestigios prehispánicos, así como el paisaje y la flora y fauna silvestre en el área. Con una superficie de 32.592 hectáreas, se encuentra entre una de las maravillas del mundo y en 1983 se declaró la para ser el «Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad» por la UNESCO. El Santuario Histórico de Machu Picchu no sólo conserva las formaciones geológicas y restos arqueológicos dentro del Santuario, sino también la flora y la fauna de Machupicchu y el paisaje espectacular de los bosques de los alrededores. El Santuario Histórico de Machu Picchu es un descubrimiento arqueológico invaluable, que simboliza el Perú y la región andina. Es el hábitat natural de la flora y fauna silvestres, y ayuda a proteger los restos arqueológicos coloca dentro.

HISTORIA DE MACHUPICCHU

La quebrada de Picchu, ubicada a medio camino entre los Andes y la floresta amazónica, fue una región colonizada por poblaciones andinas, no selváticas, provenientes de las regiones de Vilcabamba y del Valle Sagrado, en Cuzco, en busca de una expansión de sus fronteras agrarias. Las evidencias arqueológicas indican que la agricultura se practica en la región desde al menos el 760 a. C. Una explosión demográfica se da a partir del Período Horizonte Medio, desde el año 900 de nuestra era, por grupos no documentados históricamente pero que posiblemente estuvieron vinculados a la etnia Tampu del Urubamba. Se cree que estos pueblos podrían haber formado parte de la federación Ayarmaca, rivales de los primeros incas del Cuzco. En ese período se expande considerablemente el área agrícola «construida» (andenes). No obstante, el emplazamiento específico de la ciudad que nos ocupa (la cresta rocosa que une las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu) no presenta huellas de haber tenido edificaciones antes del siglo XV.

EPOCA INCAICA (1438-1534)

Pachacútec, según la crónica de Martín de Murúa (1615).

Hacia 1440, durante su campaña hacia Vilcabamba, la quebrada de Picchu fue conquistada por Pachacútec, primer inca del Tahuantinsuyo (1438-1470). El emplazamiento de Machu Picchu debió impresionar al monarca por sus peculiares características dentro de la geografía sagrada cusqueña. y por ello habría mandado a construir allí, hacia 1450, un complejo urbano con edificaciones de gran lujo civiles y religiosas. Una nueva versión sobre el origen de Machupicchu fundamentada por el investigador peruano Julio Valdivia Carrasco esta circulando y en la que sostiene que fue Huiracocha Inca quien ordeno la construcción de esta maravilla mundial aproximadamente en los años 1380-1400[cita requerida].

Se cree que Machu Picchu tuvo una población móvil como la mayoría de las llactas incaicas, que oscilaba entre 300 y 1.000 habitantes pertenecientes a una élite (posiblemente miembros de la panaca de Pachacutec) y acllas. Se ha demostrado que la fuerza agrícola estuvo compuesta por colonos mitimaes o mitmas (mitmaqkuna) procedentes de diferentes rincones del imperio.

Machu Picchu no era desde ningún punto de vista un complejo aislado, por lo que el mito de la «ciudad perdida» y del «refugio secreto» de los soberanos incaicos carece de asidero. Los valles que confluían en la quebrada formaban una región densamente poblada que incrementó espectacularmente su productividad agrícola a partir de la ocupación incaica, en 1440. Los incas construyeron allí muchos centros administrativos, los más importantes de los cuales fueron Patallacta y Quente Marca,y abundantes complejos agrícolas formados por terrazas de cultivo. Machu Picchu dependía de estos complejos para su alimentación, pues los campos del sector agrario de la ciudad habrían resultado insuficientes para abastecer a la población. La comunicación intrarregional era posible gracias a las redes de caminos incaicos: 8 caminos llegaban a Machu Picchu. La pequeña urbe de Picchu se llegó a diferenciar de las poblaciones vecinas por la singular calidad de sus principales edificios.

A la muerte de Pachacútec, y de acuerdo con las costumbres reales incaicas, ésta y el resto de sus propiedades personales habría pasado a la administración de su panaca, que debía destinar las rentas producidas al culto de la momia del difunto inca.Se presume que esta situación se habría mantenido durante los gobiernos de Túpac Yupanqui (1470-1493) y Huayna Cápac (1493-1529).

Machu Picchu debió perder en parte su importancia al tener que competir en prestigio con las propiedades personales de los soberanos sucesores. De hecho, la apertura de un camino más seguro y amplio entre Ollantaytambo y Vilcabamba (el del Valle de Amaybamba) hizo que la ruta de la quebrada de Picchu fuera menos empleada.

EPOCA DE TRANSICION (1534-1572)

Roca labrada bajo el templo del Sol que da ingreso al llamado Mausoleo Real. Algunos autores como Lumbreras sugieren que podría haber estado destinado a la momia de Pachacútec.

La guerra civil incaica (1531-32) y la irrupción española en el Cuzco en 1534 debieron afectar considerablemente la vida de Machu Picchu. La masa campesina de la región estaba compuesta principalmente por mitmas, colonos de diferentes naciones conquistadas por los incas llevados a la fuerza hasta ese lugar. Ellos aprovecharon la caída del sistema económico cusqueño para retornar a sus tierras de origen. La resistencia incaica contra los españoles dirigida por Manco Inca en 1536 convocó a los nobles de las regiones cercanas a integrar su corte en el exilio de Vilcabamba, y es muy probable que los principales nobles de Picchu hayan abandonado entonces la ciudad. Documentos de la época indican que la región estaba llena de «despoblados» en ese tiempo.Picchu habría seguido habitada y el registro de su existencia como lo prueba que fuera considerada una población tributaria de la encomienda española de Ollantaytambo.Eso no necesariamente significa que los españoles visitaran Machu Picchu con frecuencia; de hecho, sabemos que el tributo de Picchu era entregado a los españoles una vez por año en el pueblo de Ollantaytambo, y no «recogido» localmente. De todas maneras, está claro que los españoles sabían del lugar, aunque no hay indicios de que apreciasen su importancia pasada. Los documentos coloniales incluso mencionan el nombre de quien era curaca (acaso el último) de Machu Picchu en 1568: Juan Mácora.1 Que se llame «Juan» indica que había sido, al menos nominalmente, bautizado, y, por tanto, sometido a la influencia española.

Otro documento indica que el inca Titu Cusi Yupanqui, que reinaba entonces en Vilcabamba, pidió que frailes agustinos acudieran a evangelizar «Piocho» hacia 1570. No se conoce ningún lugar de la zona que se oiga parecido a «Piocho» que no sea «Piccho» o «Picchu», lo que hace suponer a Lumbreras que los famosos «extirpadores de idolatrías» podrían haber llegado al sitio y haber tenido que ver con la destrucción e incendio del Torreón del Templo del Sol.

El soldado español Baltasar de Ocampo escribió a fines del siglo XVI sobre un poblado «en lo alto de una montaña» de edificios «suntuosísimos» y que albergaba un gran acllahuasi (Casa de las escogidas) en los últimos años de la resistencia incaica. La descripción breve que hace de sus ambientes nos remite a Picchu. Lo más interesante es que Ocampo dice que se llama «Pitcos». El único lugar de nombre parecido es «Vitcos», un sitio incaico en Vilcabamba completamente diferente al descrito por Ocampo. El otro candidato es, naturalmente, Picchu. No se sabe hasta hoy si se trata del mismo lugar o no. Ocampo indica que en este lugar se habría criado Túpac Amaru I, sucesor de Titu Cusi y último inca de Vilcabamba.

LA COLONIA Y LA REPUBLICA (s.XVII-s.XIX)

Tras la caída del reino de Vilcabamba en 1572 y la consolidación del poder español en los Andes Centrales, Machu Picchu se mantuvo dentro de la jurisdicción de diferentes haciendas coloniales que cambiaron varias veces de manos hasta tiempos republicanos (desde 1821). No obstante, ya se había vuelto un lugar remoto, alejado de los nuevos caminos y ejes económicos del Perú. La región fue prácticamente ignorada por el régimen colonial (que no mandó edificar templos cristianos ni administró poblado alguno en la zona), aunque no por el hombre andino.

En efecto, el sector agrícola de Machu Picchu no parece haber estado completamente deshabitado ni desconocido: documentos de 1657 y de 1782 aluden a Machu Picchu, en tanto tierras de interés agrícola. Sus principales construcciones, sin embargo, las de su área urbana, no parecen haber sido ocupadas y fueron ganadas pronto por la vegetación del bosque nuboso.

MACHUPICCHU EN EL SIGLO XIX

En 1865, en el curso de sus viajes de exploración por el Perú, el naturalista italiano Antonio Raimondi pasa al pie de las ruinas sin saberlo y alude a lo escasamente poblada que era entonces la región. Sin embargo todo indica que es por esos años cuando la zona empieza a recibir visitas por intereses distintos a los meramente científicos.

En efecto una investigación actualmente en curso divulgada recientemente revela información sobre un empresario alemán llamado Augusto Berns quien en 1867 no sólo habría «descubierto» las ruinas sino que habría fundado una empresa «minera» para explotar los presuntos «tesoros» que albergaban (la «Compañía Anónima Explotadora de las Huacas del Inca»). De acuerdo a esta fuente, entre 1867 y 1870 y con la venia del gobierno de José Balta, la compañía habría operado en la zona y luego vendido «todo lo que encontró» a coleccionistas europeos y norteamericanos.

Conectados o no con esta presunta empresa (cuya existencia espera ser confirmada por otras fuentes y autores) lo cierto es que es en esos momentos cuando los mapas de prospecciones mineras empiezan a mencionar Machu Picchu. Así, en 1870, el norteamericano Harry Singer coloca por primera vez en un mapa la ubicación del Cerro Machu Picchu y se refiere al Huayna Picchu como «Punta Huaca del Inca». El nombre revela una inédita relación entre los incas y la montaña e incluso sugiere un carácter religioso (una huaca en los Andes Antiguos era un lugar sagrado). Un segundo mapa de 1874, elaborado por el alemán Herman Gohring, menciona y ubica en su sitio exacto ambas montañas. Por fin en 1880 el explorador francés Charles Wiener confirma la existencia de restos arqueológicos en el lugar (afirma «se me habló de otras ciudades, de Huayna Picchu y de Machu Picchu»), aunque no puede llegar al emplazamiento. En cualquier caso está claro que la existencia de la presunta «ciudad perdida» no se había olvidado, como se creía hasta hace algunos años

DESCUBRIMIENTO DE MACHUPICCHU

Guiado por un campesino de la zona, el Estadounidense Hiram Bingham -a la cabeza de un grupo de científicos de la Universidad de Yale- descubrió hace un siglo la antigua ciudadela inca de Machu Picchu, sin duda, el hallazgo arqueológico más importante de la América precolombina.

Machu Picchu es una verdadera joya arquitectónica. La belleza y misterio de sus palacios de piedra son realzados por el grandioso paisaje del entorno, casi virgen, de abrupta topografía que la exuberante flora selvática tiñe de verde.

Las construcciones han sido levantadas armónicamente sobre la superficie angosta y desnivelada de una lomada bordeada por los precipicios del imponente cañón del Urubamba, en el que ruge y serpentea el río 400 m más abajo.

Machu Picchu está ubicado sobre los 2,400 msnm, en lo alto de una meseta situada entre dos picos de diferente envergadura, siendo el más pequeño -Huayna Picchu- el que caracteriza topográficamente al sitio. El nombre original de las ruinas pasó al olvido con los siglos. Machu Picchu es sólo una denominación topográfica, cuyo significado equivale a ‘cima vieja’, así como Huayna Picchu significa ‘cima joven’; en el presente caso, la traducción debe relacionarse al concepto de volumen, significando así ‘cima mayor’ y ‘cima menor’, respectivamente.

Desde su descubrimiento en 1911, Machu Picchu es un auténtico e insoluble enigma arqueológico. Su historia y función siguen intrigando a los estudiosos y tal vez nunca puedan ser aclaradas del todo.

El norteamericano Hiram Bingham quien, al frente de una expedición de la Universidad de Yale, descubrió Machu Picchu el 24 de julio de 1911 . Sin embargo, en aquella época, la meta de Bingham era otra: ubicar la legendaria capital de los descendientes de los incas, Vilcabamba, tenida como baluarte de la resistencia contra los invasores españoles, entre 1536 y 1572. Al penetrar Bingham por el cañón del Urubamba, en el desolado sitio de Mandorbamba, el campesino Melchor Arteaga le relató que en lo alto del cerro Machu Picchu existían abundantes ruinas. Alcanzarlas significaba ascender por una empinada ladera cubierta de tupida vegetación. Aunque escéptico -conocedor de los muchos mitos que corren acerca de las ciudades perdidas-, Bingham insistió en ser guiado al lugar. Llegando a la cima, uno de los niños de las dos familias de pastores que residían en el lugar lo condujo donde, efectivamente, asomaban imponentes construcciones arqueológicas cubiertas por el manto verde de la exhuberante vegetación tropical y en evidente estado de abandono desde hacia siglos. Mientras inspeccionaba las ruinas, Bingham, asombrado, anotaba en su diario

Aunque es cierto que el ilustrado viajero Charles Wiener tuviera ya en 1875 noticias de las ruinas situadas en Machu Picchu -y que fuera infructuosamente en su búsqueda-, y aunque también es cierto que en el Cusco corrían rumores sobre una «ciudad perdida» situada sobre el cerro del mismo nombre, que terminó siendo hallada por campesinos comarcanos (Agustín Lizárraga y otros) a principios de siglo, es un hecho indiscutible que Bingham fue el primero en visitar Machu Picchu premunido de interés científico.

Después de su trascendental hallazgo, Bingham volvió al lugar en 1912 y, en los años subsiguientes (1914 y 1915), expedicionarios levantaron mapas y exploraron detalladamente el sitio y los alrededores.

Sus excavaciones, no muy ortodoxas, en diversos lugares de Machu Picchu, le permitieron reunir 555 vasijas, cerca de 220 objetos de bronce, cobre y plata, además de objetos de piedra y otros . El grupo de ceramios muestra expresiones primorosas del arte inca; lo mismo debe decirse de los objetos de metal hallados: brazaletes, orejeras, prendedores decorados y aretes, además de cuchillos y hachas. Aunque no se encontraron objetos de oro, el material identificado por Bingham era suficiente para inferir que Machu Picchu se remonta a los tiempos del esplendor inca, algo que ya evidenciaba su estilo arquitectónico.

De las 135 osamentas halladas, 109 resultaron ser de mujeres y sólo 22 de varones (4 fueron de niños). Esta constatación llevó a conjeturar que los últimos pobladores de Machu Picchu fueron acllas (jóvenes escogidas dedicadas al culto y a las labores manuales).

Bingham reconoció también otros importantes grupos arqueológicos en las inmediaciones: Sayacmarca, Phuyupatamarca, la fortaleza de Vitcos e importantes tramos de caminos incaicos, todos ellos ejemplos soberbios de la arquitectura inca. Estos conjuntos cuentan además, con denominadores comunes tales como la presencia, en cada una de ellos, de dos zonas bien definidas: una urbana destinada a la residencia y al culto y otra dedicada a la agricultura, con abundantes terrazas de cultivo.

Aparte de la detallada descripción de Machu Picchu realizada por Hiram Bingham (1930), deben mencionarse especialmente los esfuerzos descriptivos de Víctor Angles (1972) y de Hermann Buse de la Guerra (1961), además de los de Luis E. Valcárcel (1964), Luis A. Pardo (1961), José Gabriel Cosio (1961) y el más reciente de Fernando Cabieses (1983). Tanto los restos encontrados como las evidencias arquitectónicas conducen a los investigadores a creer que la ciudadela de Machu Picchu fue levantada entre fines del siglo XV e inicios del XVI, o sea en tiempos del Incario Histórico. Sin embargo, el lugar siguió habitado con posterioridad a la invasión española al perú, por lo menos durante el siglo XVI. Con el tiempo, Machu Picchu terminó siendo olvidada o recordada sólo en las brumas de la leyenda (FKD.).

1. Las ruinas fueron visitadas por algunos exploradores cusqueños con anterioridad, pero el mundo no supo de su existencia sino a partir de 1911, debido a Bingham.

2. El material arqueológico excavado en Machu Picchu es conservado por el Museo de la Universidad de Yale; sin embargo, el obtenido entre 1914 y 1915 fue entregado al Gobierno peruano y se encuentra depositado en el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, de Lima, en grandes cajas que continúan selladas en 1995.

Machu Picchu nunca fue mencionada por los incas durante la Conquista, se desconoce su función exacta. Sin embargo hay varias hipótesis, en su mayoría del propio Bingham, que tratan de explicar sus misterios.

Bingham estimó como sintomática la presencia de un suntuoso edificio dotado de tres amplias ventanas y consideró que éstas podían aludir al mítico Tamputocco, cuna de la elite inca. Posteriormente creyó que Machu Picchu era la ciudad de Vilcabamba (llamada La Vieja o La Grande, para diferenciarla de la localidad del mismo nombre fundada por los españoles), que Manco Inca y su corte eligieron como refugio luego de la revuelta y sitio infructuoso del Cusco en 1536. Luis E. Valcárcel, por su parte, considera que Machu Picchu pudo ser Vitcos, la legendaria fortaleza ocupada por los incas durante el período de resistencia a la Corona española (1536-1572). Su propuesta se fundamenta en el parecido que presentan los vocablos picchu y vitcos.

La posición estratégica de Machu Picchu ha promovido otra hipótesis, que cuenta con especial popularidad, para la cual la ciudadela fue un puesto de avanzada inca en las pretensiones de dominio de la región selvática vecina al Cusco, el Antisuyo. Son frecuentes las escenas de enfrentamientos entre soldados incas y sencillos combatientes selváticos que muestran las pictografías de los queros o vasos ceremoniales encontrados en el lugar.

Un aspecto que está fuera de discusión es que el estilo arquitectónico, la cerámica y los objetos metálicos hallados permiten afirmar que las ruinas de Machu Picchu corresponden al período inca (1438-1532). También puede concluirse que fue un centro importante de culto y ceremonias, como lo evidencian sus enigmáticos altares, sus mágicas fuentes de agua y el carácter oculto y casi inaccesible que la rodea. Precisamente su condición altamente sacra pudo llevar a que su existencia fuera mantenida en secreto. Los cambios políticos y espirituales que sobrevinieron con la Conquista española tal vez expliquen en parte las razones por las cuales Machu Picchu terminó por despoblarse, probablemente a medida que la generación de sobrevivientes del antiguo Estado inca se extinguía.

Características Arquitectónicas

Las construcciones de Machu Picchu son básicamente de planta rectangular y de un piso. Los recintos levantados sólo con tres paredes son frecuentes. Se les denomina masma o huayrana. Las portadas y ventanas son trapezoidales, al típico estilo inca.

También lo son las hornacinas, donde se depositaban ídolos u otros objetos. El techo era de una y de dos caídas, según el tipo estructural de los troncos que se cubrían con paja (ichu). Clavos líticos dispuestos estratégicamente permitian «amarrar» el techo a la construcción.

Los bloques de piedra empleados fueron pulidos por abrasión, probablemente utilizando arena. La mayor parte de la roca es de granito local, trabajado con técnicas que los arquitectos incas emplearon por doquier. El grado de perfección y acabado de los muros es desigual. No sólo un edificio difiere de otro en finura, hasta en un mismo muro son visibles diferencias técnico-estéticas. También existen testimonios del uso de enlucidos de barro y arcilla en algunos paramentos de la ciudadela.

La perfección de los muros se establece en base al corte y pulimento de los bloques de piedra y al ensamblado de los mismos. Un verdadero alarde de perfeccionismo es la pared central del Templo Principal, donde se aprecia cómo bloques encajan también lateralmente, amoldándose a planos convexos y cóncavos, del mismo modo que el más complicado rompecabezas.

La perfección de los muros de Machu Picchu desborda los límites de la imaginación, por lo que han surgido explicaciones míticas: los secretos de los artífices de Machu Picchu se ignoran, debido a que al ave kak’aqllu, que de ellos se enteró, le fue extirpada la lengua para que no pudiera divulgarlos a la posteridad. También se asegura que tal grado de perfección sólo pudo ser alcanzado gracias al conocimiento de una planta mágica, cuyas hojas tendrían la virtud de «disolver» la roca, permitiendo moldear a gusto los bloques pétreos.

Formas escultóricas fueron trabajadas con predilección en rocas y grutas. Se trata de figuras geométricas logradas mediante cortes y pulimentos perfectos. A veces la escultura llega a ser una obra arquitectónica, como en el caso de la Tumba Real.

Machu Picchu aparece rodeada de precipicios y murallas que hacen difícil su acceso y la convierten en «ciudad fortificada». Manuel Chávez Ballón encuentra que su planificación es similar a la del Cusco. Para Fernando Cabieses, en Machu Picchu se expresa la concepción inca de barrios de «abajo» y de «arriba», y se registran altares dedicados específicamente a los mundos Hanan (arriba), Hurin (abajo) y Cay (de acá). Por su parte Víctor Angles advierte que el plano de Machu Picchu parece evocar la figura de un ave con las alas extendidas, lo que -de ser cierto e intencionalmente producido- constituiría un ejemplo más de la «arquitectura zoomorfa» que se dió en los Andes ya desde Chavín y aun antes. (F.K.D.)

La ciudadela de Machu Picchu se situa en la cordillera que separa los ríos Vilcabamba y Urubamba, en la denominada región de los Andes Amazónicos. Comprende dos grandes zonas, que en atención a su función presentan formas diferentes de construcción. Una es la zona «agraria» y la otra, la urbana.

Terrazas de cultivo caracterizan la arquitectura agraria. Las terrazas forman grandes y pequeños escalones en las laderas de los cerros. Las hay muy pequeñas, que acaso no tuvieron función netamente agrícola, y otras que son sólo plataformas sobre las que se levantan construcciones. Las terrazas agrícolas grandes llegan a alcanzar hasta más de 4 m de alto. Piedras diestramente embutidas en los muros formaban las escaleras que conducían de un nivel a otro.

Machu Picchu nuclear se extiende a lo largo de 800 m medidos en línea recta, correspondiendo la mitad del área a la zona agrícola. La zona urbana la forman una plaza alargada y dos grandes conjuntos arquitectónicos que se emplazan hacia sus flancos, oriental y occidental, con sus calles, graderías que totalizan 3 000 peldaños, un sistema sofisticado de canales proveedores de agua, plazuelas, vestíbulos y construcciones mayores y menores levantadas con mayor o menor grado de perfección.

Los dos conjuntos de la mencionada zona urbana, se levantan en dirección este y oeste, respectivamente, de la Plaza Central de Machu Picchu (1). En la zona oeste se ubica lo que se da en llamar el Sector Sagrado, mientras que en la zona este se ubica el Sector Residencial. En realidad, ambos sectores al igual que Machu Picchu en su conjunto, están ungidos en un marco sagrado, como veremos luego.

En el Sector Sagrado se levantan diversas unidades arquitectónicas, bautizadas con nombres convencionales: la Residencia del Sacerdote, el Templo Principal y el Palacio de la Ñusta. Se ubican, alrededor de la Plaza Sagrada, en las inmediaciones y hacia el oeste de la Escalinata Central que va flanqueada por Las Fontanas, cuyas 16 cascadas tuvieron función en el culto al agua. El Templo Principal ya citado, esta constituido por una estructura de tres paredes (del tipo huayrana) de primoroso aparejo; la mayor alcanza 11 metros de ancho. La construcción contigua, el Templo de las Tres Ventanas, fue tenido por Bingham como una recreación del Tamputocco de la historia mítica de los incas, quienes consideraban que la humanidad habría brotado de tres simbólicas vaginas representadas por ventanas abiertas en el vientre de la Pachamama o Madre Tierra. Pero el lugar más importante del Sector Sagrado fue el que se presenta sobre una elevación, a la que se accede por una hermosa escalinata de piedra. Esta conduce al Intihuatana, un altar de especial prestancia, constituido por una piedra alargada de diversos planos tallados y pulidos sobre la roca.

El Sector Residencial está definido por diversos conjuntos unitarios como Las Cárceles, la Casa de los Nobles, Los Morteros, las Tres Portadas o el Acllahuasi y el Barrio de los Intelectuales o de los Amautas. La unidad de Los Morteros fue bautizada por Bingham con ese nombre, debido a que en el piso existen dos recipientes que consideró tenían tal función; en realidad, más que morteros parece que estuvieron al servicio de la pluviomagia. En el Sector Residencial debieron morar los administradores, los oficiantes de las ceremonias y las acllas o mujeres escogidas encargadas de la elaboración de los tejidos finos que tenían una función muy importante en la política estatal.

Lugares de visita en Machupicchu

La primera recomendación para una visita plena a la ciudadela es levantarse muy temprano, sobre todo si viene de Cusco -como la gran mayoría de viajeros. En un recuadro adjunto encontrará el itinerario de las dos compañías de trenes que actualmente brindan el servicio Cusco-Ollantaytambo-Machu Picchu pueblo.

Otra opción recomendable pasar la noche en el pueblo para dedicar un día completo en la ciudadela. En este capítulo encontrará algunas excursiones cortas que podrá realizar en los alrededores del pueblo.

La ciudadela está dividida en dos sectores, uno agrícola -por donde ingresan los visitantes- y otro urbano, que a la vez se divide en dos sectores: residencial y sagrado. Para facilitar la descripción de los espacios, hemos dividido Machu Picchu en nueve sectores que describiremos a continuación.

Sector agrícola bajo

El ingreso a la ciudadela se realiza por el sureste, atravesando un conjunto de edificios escalonados. Usted se encuentra en el sector agrícola, desde donde se obtiene la clásica foto postal de la ciudadela (cuidado con perder el aliento). Este gran conjunto de terrazas cumplieron una doble función, como tierra de cultivo y como sistema de drenaje y contención.

Sector agrícola alto

Unas escaleras ubicadas a mitad del sector agrícola alto lo conducirán hasta este sector, en donde encontrará la Roca Ceremonial y la Casa del Guardián, así como el tramo final del Camino Inca que se dirige al Intipunko. Desde aquí también se obtiene una hermosa vista panorámica de la ciudadela. En la parte superior de este conjunto se encuentra una gran kallanka (edificio público) que debió guarecer en su momento a los visitantes o trabajadores agrícolas.

Sector urbano oeste

Desde la casa del guardián diríjase a la entrada principal de la ciudadela, atravesando el llamado Foso Seco, que separa la parte agrícola de la urbana. Aquí tiene otra de las tomas clásicas de Machu Picchu, con la portada de doble jamba con el Huayna Picchu como fondo. Se dice que este grupo fue residencia de los sacerdotes y los altos dignatarios que visitaban la ciudadela. Al final de este largo corredor encontrará una bifurcación: a la izquierda, el camino hacia la cantera y la Plaza Sagrada, y la derecha las escaleras al Templo del Sol.

Templo del Sol

Este es uno de los sectores más significativos de la ciudadela. Se trata de una edificación semicircular de una pulcra manufactura, cuyo interior debe ser visto desde arriba, en la parte más baja del sector urbano oeste. Aquí se encuentra un altar de piedra, labrado en un afloramiento de la misma montaña.

Cada solsticio de invierno, el primer rayo del sol penetra por una ventana trapezoidal que mira al este y cae sobre el altar acaso en cumplimiento de algún rito propiciatorio que desconocemos. Debajo de este edificio sagrado encontramos el Mausoleo Real, una suerte de nichos en donde Bingham creyó que se debían colocar las momias de los mandatarios. Note el delicado trabajo de los arquitectos incas al colocar las piedras siguiendo la forma de los afloramientos rocosos.

Al lado del Templo del Sol se encuentra un muro finamente labrado, que Bingham denominó con mucha razón “el muro más hermoso de toda América”.

Las escaleras de este sector que llevan al sector industrial o Grupo de los Morteros, dan inicio a una serie de 16 fuentes públicas aún en funcionamiento. Trasponga la escalera y diríjase a la Residencia Real, un notable conjunto de edificios que según los investigadores era usado por el inca.

Grupo de los Morteros

También llamado Barrio Industrial, está ubicado al otro lado de la plaza, hacia el lado este de la ciudadela. Esta compuesto por tres niveles de edificios, en los que destaca el edificio que contiene dos morteros de piedra cuya función se desconoce. En el sector alto encontrará las Tres Puertas, un conjunto de tres edificios colocados en forma simétrica que habrían acogido a la elite inca.

La pared del nivel inferior que da al patio central es denominada Muro de los Artesanos y es una obra maestra de arquitectura. Hacia el este busque el sector Intimachay, una pequeña cueva cercana a la zona de andenes exteriores en donde se repite el fenómeno del solsticio de invierno.

Templo del Cóndor

Este sector es vecino al Grupo de los Morteros y destaca por la representación de un cóndor en vuelo sobre cuyas alas se ha construido una serie de nichos denominado por Bingham como Grupo de las Cárceles o de los Nichos Inusuales. Este es una de las zonas más intrincadas y a la vez fascinantes de la ciudadela.

Plaza Sagrada

Regresemos al sector urbano oeste desde la Residencia Real. Escaleras arriba encontrará el sector sagrado de la ciudadela, compuesto por una plaza cuadrangular rodeado de edificios abiertos o wayronas. Hacia el este encontrará el Templo de las Tres Ventanas, construido por grandes rocas poligonales, que miran hacia la plaza principal. En el lado norte encontramos el Templo Principal, que destaca por los nichos trapezoidales que decoran la parte superior. Note que la pared del fondo se ha asentado debido a una mala colocación de las bases, algo inusual en la arquitectura inca.

Intihuatana

Esta colina sagrada o ushno, constituye la zona de mayor significado ritual de la ciudadela. Se accede desde la Plaza Sagrada por unas empinadas escalinatas. En el camino encontramos diversas construcciones de uso ritual, y en la cima el Intihuatana, ‘el lugar donde se amarra el sol’, en donde se habrían llevado a cabo ritos propiciatorios con el Sol como protagonista. A la entrada del altar encontrará una representación en piedra de los montes Yanantin y Putucusi hacia el este.

Lugares Adyacentes a la Ciudadela

Machu Picchu es, sin duda, mucho más que el monumento inca. Al estar ubicado en uno de los ecosistemas más exuberantes del planeta, encontramos en sus alrededores un interesante abanico de atractivos que combinan sabiamente naturaleza e historia.

Intipunko

La llamada Portada del Sol se ubica a unos 5 km (1 h a pie) de Machu Picchu ascendiendo suavemente por un camino empedrado bien conservado que se conecta con el extremo SE de la ciudadela. El camino que lo une con Machu Picchu es, en realidad, la última porción del famoso Camino Inca proveniente del sitio de Wiñay Wayna. Debido a su ubicación estratégica, desde donde se domina el valle del río Urubamba, con vistas inusuales de los picos nevados sobre la selva tropical, muchos caminantes parten temprano de Wiñay Wayna con el objeto de esperar en Inti Punko la salida del sol que, al iluminar con sus primeros rayos la ciudadela, produce una vista inolvidable.

Huayna Picchu

Todos conocemos la inconfundible silueta de la gran montaña que ha convertido a Machu Picchu en un ícono mundial, pero muy pocos han ascendido por sus acantilados de roca para disfrutar de una singular vista de la ciudadela. Un sendero bien marcado parte del extremo NO de Machu Picchu. Allí el caminante encontrará una caseta de control, donde un guardaparque le solicitará sus datos personales. La ruta está abierta desde las 7 h. Pasado el control, el camino asciende por una arista que une los cerros Machu y Huayna. La ruta es empinada y algo riesgosa, con grandes escalones de piedra y profundos abismos, así que si usted no está en buen estado físico es preferible no emprenderla. El camino a la cumbre toma entre  2 h, dependiendo de la experiencia del caminante. Cerca de la cima, un torreón de vigilancia y algunos andenes le sorprenderán por su insólita ubicación.

El Templo de la Luna

Es uno de los lugares más interesantes y menos conocidos del parque arqueológico. Fue llamado Templo de la Luna al ser descubierto en 1936. Se trata de una edificación de dos cuerpos labrada en una enorme caverna de roca. Los estudiosos coinciden en señalar que los nichos labrados en su interior son de una calidad artesanal extraordinaria (razón más que suficiente para visitarlo). Se accede a él tomando una trocha que, partiendo del primer tercio del camino al cerro Huayna Picchu, desciende unos cientos de metros hacia el cañón del Urubamba.

El puente inca

Una caminata sencilla aunque reservada para aquellos que no sufren de vértigo de altura. El puente inca es, en realidad, parte del camino empedrado que se aleja de Machu Picchu con dirección al O. En este lugar, considerado de gran importancia estratégica para la defensa de la ciudadela, los incas dejaron un espacio de unos 6 m en la pared labrada de un acantilado. El espacio vacío, que se proyecta unos 600 m hacia el desfiladero, es completado por un par de troncos de madera a manera de puente. Cuando algún peligro amenazaba el asentamiento, con sólo quitar los troncos se volvía inexpugnable este sector de Machu Picchu. Se accede a él tomando el sendero que parte del extremo superior de las ruinas (al lado de la estación meteorológica). Toma cerca de 1 h (ida y vuelta).

Wiñay Wayna

Es posible recorrer a pie la última porción del Camino Inca hasta uno de los sitios arqueológicos más bellos e importantes de la zona. Si bien toma entre 6 y 7 h y requiere de buen estado físico, es una buena oportunidad para disfrutar la experiencia de conocer el Camino Inca cuando no se tiene los 3 días que demanda el recorrido completo. Después de partir de la ciudadela hacia Inti Punko (se debe continuar descendiendo por una empinada sección hacia el E. Al fondo a la izquierda podrá ver el centro de visitantes de Wiñay Wayna y, justo detrás, encontrará las ruinas del mismo nombre. La ruta ofrece interesantes paisajes y la posibilidad de contemplar una abundante flora y fauna silvestre. Una atractiva alternativa de retorno es descender a través de la trocha que parte del centro de visitantes hacia el río Urubamba y el sitio de Choquesuysuy para, finalmente, retornar a Aguas Calientes por la vía férrea.

Recorriendo el Camino Inca a Machu Picchu

Considerada una de las rutas de trekking o caminata más espectaculares del mundo, el Camino Inca a Machu Picchu fue descubierto para el mundo occidental en 1915 por Hiram Bingham, mientras realizaba trabajos posteriores al descubrimiento de la formidable ciudadela (1911). Casi tres décadas más tarde, en 1942, la ruta fue trazada y estudiada en detalle por la expedición Viking de la Fundación Werner Gren.

Sus 48 km (unos tres días de viaje) atraen cada año a decenas de miles de aventureros en busca de un contacto especial con la historia y la naturaleza. Recorriendo los mismos senderos por donde transitó alguna vez el propio Inca y disfrutando de un escenario natural de belleza incomparable, es posible transportarse imaginariamente al pasado.

Pocos circuitos en el mundo combinan de manera tan armónica la diversidad geográfica (desde los altos Andes hasta los bosques amazónicos) con los vestigios de una cultura monumental y sensible al entorno natural.

El camino paso a paso

Para realizar esta caminata es necesario tomar el tren que une la ruta Cusco-Machu Picchu y bajarse en el lugar llamado Qorihuayrachina (km 88), donde el tren se detiene por unos minutos. El camino inca se inicia al cruzar el puente colgante sobre el río Urubamba. En las colinas que se extienden a la mano derecha el viajero verá un conjunto de edificaciones. Se trata del sitio arqueológico de Q’ente (en quechua ‘picaflor’). La ruta asciende hacia el valle de Cusichaca entre andenes sembrados de maíz y quinua; pasa junto a las ruinas Llaqtapata (2.300 msnm) y luego de cruzar dos veces el río Cusichaca enfila al S para llegar a Huayllabamba (2.850 msnm), el último centro poblado del camino, ubicado en la unión de los ríos Cusichaca y Llullucha, y último lugar donde encontrar alimentos y porteadores.

Desde esta localidad, la naturaleza se convierte en la única acompañante del viajero. El camino continúa ascendiendo con rumbo noroeste a través del valle de Llullucha, hacia el abra de Warmiwañuska -el punto más alto del recorrido-, a 4.200 msnm. Su nombre quechua significa ‘donde murió la mujer’, posiblemente evocando alguna leyenda local. Este tramo fue intensamente utilizado como vía de comercio y contrabando por los comerciantes de los siglos XVIII y XIX. Desde allí es posible divisar las ruinas de Runcuracay (3.800 msnm) y el río Pacamayo.

Una vez traspuesta el abra, siempre fría y ventosa, el camino desciende vertiginosamente hasta el valle del río Pacamayo, un típico valle abrigado, con abundante vegetación arbustiva y cactáceas. Al reanudar el ascenso, la ruta permite apreciar la magnificencia de la ingeniería inca pues se convierte en un perfecto empedrado de lajas de granito blanquecino construido siguiendo el contorno zigzagueante de precipicios y laderas. Durante algunas horas el camino se pierde entre un laberinto de montañas hasta alcanzar el segundo paso (Runcuracay, 3.950 msnm), para finalmente descender por una pendiente escalonada de casi 1.600 m hacia las ruinas de Sayacmarca (3.700 msnm), el valle del río Aobamba y el misterioso bosque de nubes. En días despejados es posible disfrutar de la imponente vista del nevado Pumasillo (6.246 msnm).

Desde Sayacmarca la ruta vuelve a ascender, esta vez de manera gradual, pasando por el lago seco de Chakicocha y un túnel de 20 m en la roca, hacia la tercera y última abra (a unos 3.900 msnm). Al trasponerla el viajero será premiado con la extraordinaria vista del valle del Urubamba y las ruinas de Phuyupatamarca a algunos cientos de metros hacia la izquierda. Desde aquí es posible observar un ramillete de picos nevados de gran belleza: el Palcay (5.600 msnm), el Pumasillo, el Verónica (5.750 msnm) y el gran Salkantay, apu tutelar de la región, con 6.180 msnm.

La densa vegetación esconde en este lugar muestras exquisitas de la arquitectura incaica: Phuyupatamarca (3.650 msnm), Wiñay Wayna (3 h más abajo, a través de un extenso y espectacular sistema de escalinatas labradas en la piedra) y su magnífico sistema de terrazas agrícolas. Tambos y plataformas de observación sobresalen entre los helechos arbóreos y decenas de orquídeas crecen entre las rocas pulidas. Desde Wiñay Wayna (2.700 msnm) parte un sendero cuesta abajo que conduce al río Urubamba y el sitio arqueológico de Choquesuysuy.

El camino principal a Machu Picchu deja las ruinas de Wiñay Wayna (en quechua ‘siempre joven’ y además nombre de la orquídea Epidendrum secundum, muy común en la zona) y emprende un gradual ascenso que se intensifica en la parte final para llegar a una pequeña abra poblada de vegetación tropical. Se trata del Inti Punko o puerta del sol. Desde allí el descenso final es rápido (30 min) y nos conduce, luego de pasar por un pequeño tambo de roca, hacia la ciudadela de Machu Picchu.

EPOCAS Y CLIMA DEL CAMINO INCA

La época ideal para recorrer el Camino Inca es entre mayo y setiembre (estación seca). Abril y octubre, meses de transición, suelen ser, por lo general, buenos para la travesía. Los meses de verano suelen ser muy lluviosos, lo que dificulta el acceso y hace poco atractivos los campamentos. Los guías recomiendan los días anteriores al cambio de luna, en que el clima es estable y las lluvias escasas.

CAPAC  ÑAN

La espectacular expansión del imperio Inca jamás hubiera sido posible sin un eficiente sistema de comunicación que se propagara a medida que crecía su territorio y poderío. Es cierto -aunque pocos lo saben- que muchos de los caminos que llamamos incas de manera genérica en la actualidad, fueron construidos por señoríos anteriores a ellos. Sin embargo, nadie puede dudar que los fabulosos caminos que los incas construyeron alcanzaron un grado de ingeniería nunca alcanzado hasta entonces. Ellos trascendieron su propósito utilitario y se convirtieron en verdaderos símbolos de dominio y grandeza sobre los territorios que atravesaban y los pueblos que unían.

Esto se comprueba de manera latente en el Capac Ñan. Ricardo Espinoza, el Caminante, lo recorrió en mucha de su extensión y anotó estas palabras: “sin duda este camino produciría en su tiempo aún mayor temor y respeto que el que hoy nos producen sus enormes vestigios a lo largo de la cordillera de los Andes”.

La habilitación de los 25.000 km de caminos que unían el Cusco con las cuatro esquinas del imperio, que en conjunto se conocía con el término quechua de Capac Ñan, es considerada como uno de los retos de ingeniería más grandiosos de esta parte del globo, y rivaliza en magnitud con el sistema vial erigido por los romanos en el viejo mundo. Algunos de su tramos se desarrollan a alturas superiores a los 5.000 msnm y sirven de vías de conexión entre cuencas o como rutas de acceso a santuario en las montañas.

El cronista español Cieza de León escribió esto sobre ellos: “Dudo que en la memoria de la gente haya registro de otro camino comparable a este, atravesando profundos valles y elevándose sobre altísimas montañas, a través de montones de nieve, pantanos, roca viva y ríos turbulentos”.

Esta gigantesca red de caminos podía llevar a velocidad increíble las noticias de una sequía en los confines del Tahuantinsuyu y traer las provisiones para aplacar el hambre en comarcas lejanas; o alertar de la revuelta de un curacazgo distante y trasladar a los poderosos ejércitos imperiales para sofocarla. Se dice, incluso, que algunos de sus ramales que unían las caletas costeras con los Andes podían permitir el lujo de poner pescado fresco en la mesa del Inca en solo unas horas de haber sido capturado.

Los caminos, sin importar su jerarquía e importancia, así como los tambos y otras instalaciones distribuidas a lo largo de ellos, fueron concebidos como una unidad y evidenciaban un planteamiento estatal a gran escala, mucho mayor en dimensión a todo lo visto hasta entonces. La columna vertebral del sistema estaba compuesta por dos rutas principales: el Capac Ñan o ‘camino principal’ que unía las ciudades de Cusco y Quito (Ecuador) a través de los Andes, y una gran ruta costera que corría paralela al océano. Un sinnúmero de caminos secundarios o laterales conectaban estas dos grandes rutas y lanzaban ramales que se extendían hacia lugares tan distantes como el noroeste argentino y el sur de Chile.

El Capaq Ñan dejó boquiabiertos a los primeros europeos que se internaron en territorio peruano. Ningún otro camino ostentaba tal despliegue de construcción y acabados: terraplenes para vadear bofedales y extensas zonas pantanosas, puentes colgantes construidos con pasto trenzado a mano, fastuosos empedrados y larguísimas escaleras labradas en la piedra madre (una alternativa altamente eficiente al no conocer la rueda) para resolver las pendientes más empinadas.

Su ancho variaba en función a la topografía y su importancia geopolítica para el Imperio. En la escarpada selva nubosa se construyeron rutas de vértigo casi colgando de los acantilados rocosos; en el desierto, donde no llueve nunca, los ingenieros prescindieron de la piedra y desplegaron su red con una anchura de 3 a 10 metros, señalizando sus límites con hileras de rocas o estacas de madera. En los Andes en cambio, al aproximarse a zonas pobladas o agrícolas, los caminos alcanzaban su mayor prestancia: se encausaban entre altos muros de adobe o piedra para evitar que estropeasen los cultivos.

Los pobladores que vivían en su vera tenían la responsabilidad de su mantenimiento. Ello, hasta la llegada de los españoles, tiempo en que se inició un proceso de destrucción que continúa hasta nuestros días. Ya Bernabé Cobo, cronista de la Colonia, escribía al poco tiempo de efectuada la invasión española: “… se están deteriorando más y más… debido a nuestra negligencia y descuido”.

ECOSISTEMA FLORAA Y FAUNA DEL SANTUARIO HISTORICO DE MACHUPICCHU

Los científicos han determinado en su interior hasta diez zonas de vida y dos ecorregiones naturales bien diferenciadas, siendo las más relevantes desde el punto de vista ecológico, los pajonales altoandinos, los bosques enanos de altura y la selva alta o yungas, representada por los bosques de neblina y la ceja de montaña. Esta enorme variedad de pisos ecológicos o hábitats permite, a su vez, la existencia de una asombrosa diversidad de especies de flora y fauna silvestre, adaptadas a la perfección a las condiciones específicas de su entorno.

El mundo natural de Machu Picchu se inicia pues, por encima de los 4.000 msnm, allá donde el viento barre sin cesar las planicies de ichu y donde las rocas se pueblan de líquenes y musgo. Es el territorio del cóndor andino y de la taruka, el mayor y más elusivo de los cérvidos de los Andes; de las juguetonas vizcachas (roedores típicos de las alturas) y del puma o león de la sierra. Una tierra donde las variaciones de temperatura son tan intensas que sólo algunas criaturas logran sobrevivir: sol intenso durante el día y heladas por la noche.

Continuando con nuestro descenso imaginario arribamos a una zona donde los vientos fríos provenientes de las montañas nevadas se unen a las corrientes cálidas que ascienden de la selva para formar un extraño y exuberante mundo en miniatura. Son los bosques enanos, un escenario de árboles retorcidos donde las dimensiones parecen haberse trastocado por capricho de la naturaleza: aquí los árboles son pequeños y los musgos gigantes; los venados alcanzan apenas los 20 centímetros y los picaflores el tamaño de una paloma. Es la tierra de las bromelias y las flores más raras; el hogar del oso andino o ucumari y del tucán de altura.

Algo más abajo, allí donde la humedad reina a lo largo del año y las lluvias son más frecuentes que en ningún otro lugar del país, los bosques de neblina se muestran al visitante de tanto en tanto, sólo cuando el misterioso velo de niebla que los cubre se abre para dar paso a una visión mágica y maravillosa. Este es uno de los ambientes más prolíficos y desconocidos de la naturaleza, un reino de cascadas y seres misteriosos donde los árboles crecen casi colgados de los acantilados, aprovechando el escaso suelo fértil que ellos mismos producen y sujetándose a las grandes rocas de granito que afloran de las montañas. Esta es la tiera del colorido gallito de las rocas -el ave nacional del Perú-, de bandadas de tangaras multicolores, de tucanes esmeralda y quetzales de altura; de tigrillos y coatíes; el reino de los helechos gigantes, las bromelias y las orquídeas, cuyo grupo alcanza aquí hasta 200 especies, destacando entre ellas las espectaculares wakanki (en quechua, ‘llorarás’) y wiñay wayna (‘siempre joven’), cuyas flores han servido para nombrar algunos de los sitios arqueológicos más espectaculares del Camino Inca.

Finalmente, al fondo de los valles y bajo el efecto térmico de los cursos de agua que los recorren, los bosques de la ceja de montaña brindan su calidez y condiciones idales para una enorme variedad de cultivos: coca, achiote, maíz, cacao, café y frutales. Esta fue la despensa de los incas, quienes recurrieron a ella en procura de sus frutos más preciados, y lo continúa siendo hoy para los pobladores afincados en sus dominios. Una tierra de bosques de bambú que florecen después de décadas para morir en masa, como siguiendo un mandato misterioso y extraño; un territorio donde los valles se ensanchan y los ríos aplacan su furia para dar paso a cauces transparentes que lamen de las montañas el limo rico en nutrientes. Este es, que duda cabe, el preludio a los grandes bosques amazónicos.

PRINCIPALES ESPECIES DE FLORA Y FAUNA DEL SANTUARIO

Las investigaciones realizadas en el Santuario histórico de Machu Picchu han permitido registrar un total de 375 especies de aves (casi la cuarta parte de las especies del Perú); carca de 60 especies de maíferos; más de 7.000 especies de plantas, y números aún desconocidos de anfibios, reptiles, peces e insectos.

FLORA DE MACHUPICCHU

Alnus jorullensis,Aliso Erythrina falcata, Pisonay Juglans neotropica,Nogal Podocarpus glomeratus, Intimpa Polylepis racemosa,Queñual Buddleia incana Kishuar Cedrela sp,Cedro de altura Cyathea sp, Helecho arbóreo Masdevallia veitchiana,Wakanki Epidendrum secundum, Wiñay Wayna Puya weberbaueri,Achupaya Tillandsia rubra    Salvajina

FAUNA DE MACHUPICCHU

Tremarctos ornatus     Oso andino o ucumari Leopardus pardalis   Tigrillo u ocelote Herpailurus jaguaroundi            Jaguarundi Mazama chunyii  Tanka taruka o venado rojizo Pudu mephistopheles Sachacabra o venado enano Lagothrix lagotricha    Mono choro Cebus apella     Machín negro Nasua nasua   Coatí o achuni Lutra longicaudis     Nutria Vultur gryphus           Cóndor andino Rupicola peruviana Gallito de las rocas Merganetta armata Pato de los torrentes Cinclus leucocephalus  Mirlo acuático Aulacorhynchus prasinus      Tucaneta esmeralda Pharomacrus auriceps       Quetzal de altura Thraupidae spp.    Tangaras Bothrops sp. Jergón terciopelo Atelopus spp. Ranitas camufladas.

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